La doctora María Cristina Caballero Velarde, médico cirujano egresada de la Facultad de Medicina y especialista en bioética, participó en el webinar COVID-19: Aspectos Bioéticos y Legales, organizado por Laboratorios Chinoin.

La pandemia es un panorama de emergencia en la salud pública mundial en la cual abunda el desconocimiento. Esto ha puesto en jaque la atención hospitalaria al verse rebasada, y cuyos pronósticos y modelos matemáticos no han sido efectivos.

La desigualdad social se vio mucho más contrastada sobre todo a partir de la observación de un sistema de salud anteriormente debilitado. Acciones sencillas como un lavado de manos constante se denotaron como lujos al no haber completo acceso a agua potable en muchas comunidades, según han concluido los expertos.

Pruebas para detectar el virus

Sobre las pruebas para detectar el virus, la Dra. Caballero afirmó que Cofepris ha aprobado 7  hasta el momento. Una PCR que actúa en el ARN del virus mientras que las otras trabajan sobre los anticuerpos, los IGM y los IGG.

Se estima que cada 20 días hay nueva literatura publicada desde febrero de 2020, por lo que la barrera del desconocimeinto sobre la enfermedad se va acortando poco a poco. Sin embargo, cada documento necesita comprobaciones y revisiones más a fondo, ya que aún se registran novedades como fue el caso de la hidrocloroquina.

The lancet lanzó un estudio que aseguraba que el uso de este activo era efectivo en el tratamiento contra el COVID-19, como se ha recordado. A lo cual EUA hizo declaraciones de utilización segura, incluso profiláctica. Sin embargo, la misma publicación lanzó una retracción días después en la que aclara que no es útil ni sola ni combinada con un macrólido. Recientemente la FDA ha retirado el permiso de uso.

Posteriormente y con buenos ojos, comenzó la utilización de plasma de pacientes convalecientes. Una terapia que ya ha sido utilizada en otras pandemias. Sin embargo su uso está determinado por un seguimiento cercano de cada caso y estadio de la infección.

En cuanto a la promisoria vacuna, la especialista comentó que todo investigador relacionado sabe que este protocolo no puede llevar menos de 5 años para su creación a través de estudios desafío humano con excepciones éticas bajo 8 criterios que fueron publicados en mayo pasado. En la opinión de la experta no hay posibilidad de tener una en menos de 18 meses.

El laboratorio que confirmó la vacuna para el mes de septiembre debe informar cuál será la dosis, qué seguridad  brindará en el futuro y cuál será el método de producción para cubrir a nivel mundial. Además de su distribución y acceso para los países en vías de desarrollo.

Aspectos profesionales

Con respecto a la complejidad del acto médico en cuanto a ética y legalidad se señaló que comienza desde los equipos de protección inadecuados. Esto ya es una conducta no ética, pasado por la poca experiencia y el alto riesgo de atención que provoca confusión, síndrome de burn out y el estrés postraumático, como se destacó en el encuentro.

Sin embargo, el médico enunciará como principio fundamental el bienestar de los pacientes, su autonomía y la justicia social. Se deberá dar la distribución justa de los recursos, evitar los errores evitables con planeación previa, ejercer la práctica basada en evidencia. El médico nunca debe abandonar al paciente, siempre hay algo que ofrecer.

La Dra. Caballero Velarde explicó que actualmente en México no existe una guía bioética oficializada, como la tienen otros países. Esto ha originado que, en la parte legal, haya demandas hacia los profesionales de la salud y/o agresiones por parte de los ciudadanos, derivado de los vacíos legales que existen.

La pandemia de COVID-19 es inesperada e inédita en nuestra época moderna y requiere de la colaboración que toda la sociedad, considerando que el bienestar propio se vea reflejado en el bienestar de la sociedad a través de una guía bioética que es tan necesaria hoy, concluyó la doctora Caballero Velarde.