Aspirina puede reducir en un 43% el riesgo de sufrir cáncer de esófago, según ha puesto de manifiesto una revisión de nueve estudios médicos realizada en la Universidad de California, cuyos resultados han sido publicados en la revista Gastroenterology. Dicha revisión concluye que la reducción del riesgo es mayor en aquellas personas que consumen Aspirina de forma regular.

Aunque existían indicios del papel protector de Aspirina y otros AINES contra el cáncer de esófago, existían dudas en torno a la frecuencia y las dosis que son necesarias consumir para que ese efecto beneficioso se produzca. La revisión de nueve estudios médicos llevada a cabo en la Universidad de California, con un total de 1.813 pacientes analizados, ha permitido conocer más detalles al respecto.

Según dicho trabajo, el riesgo de padecer este tipo de neoplasia se reduce en un 46% cuando el consumo de Aspirina es regular y en un 18% cuando es intermitente.

Los resultados de esta revisión llevada a cabo en California no son todavía suficientemente concluyentes como para recomendar el consumo de ácido acetilsalicílico a pacientes con alto riesgo de cáncer de esófago. Sin embargo, los especialistas relacionados con el estudio se muestran partidarios de aconsejar la toma de Aspirina en aquellos casos de enfermos que, además de tener altas posibilidades de padecer este tipo de carcinoma, sufren riesgo de enfermedad cardiovascular, factores todos ellos que recomiendan el consumo de Aspirina con carácter profiláctico.

Aunque la revisión pone de manifiesto la asociación entre consumo de Aspirina y menor riesgo de cáncer de esófago, queda por demostrar el mecanismo de acción por el cual el ácido acetilsalicílico protege contra este tipo de tumores.