AstraZeneca y MSD anuncian novedades de olaparib para cáncer de ovario avanzado. Ambas compañías han informado de que desde el pasado 1 de abril ya está disponible en España este fármaco, comercializado como Lynparza, con una nueva indicación para el tratamiento en primera línea de pacientes con cáncer de ovario avanzado con mutación BRCA.

Han participado en la presentación Antonio González, presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Ovario (GEICO) y codirector del Departamento de Oncología en la Clínica Universitaria de Navarra (CUN); Guillem Bruch, responsable del Departamento de Oncología de AstraZeneca España, y Mª Victoria Tornamira, directora de Asuntos Médicos de Oncología de MSD en España.

AstraZeneca y MSD anuncian novedades de olaparib

En la presentación, los expertos han analizado los resultados obtenidos en el estudio SOLO-1. Los datos de seguimiento de este estudio se han presentado en el congreso anual de la Sociedad de Oncología Ginecológica celebrado en marzo.

Según han comentado, hasta ahora, olaparib ha sido una opción terapéutica de referencia en el tratamiento en segunda línea para las pacientes con cáncer de ovario con mutación BRCA. Tras conocer los resultados del estudio SOLO-1, olaparib se ha reafirmado “como primera y única terapia basada en iPARP disponible en España indicada para el tratamiento de mantenimiento en primera línea en monoterapia de pacientes adultas con cáncer de ovario avanzado con mutación del gen BRCA después de completar una primera línea de quimioterapia basada en platino”.

Las mutaciones en el gen BRCA tienen un papel pronóstico y predictivo de respuesta a la terapia dirigida con inhibidores de la Poli-ADP ribosa polimerasa (iPARPs). Por este motivo, la identificación de un biomarcador como la mutación en BRCA supone “una esperanza de larga supervivencia para las pacientes”.

Durante 2021 se calcula que se diagnosticarán unos 3.659 nuevos casos de cáncer de ovario en España. Solo cuatro de cada diez mujeres sobrevivirán en los cinco años posteriores al diagnóstico, que suele realizarse en estadios avanzados de la enfermedad. Son estimaciones del informe ‘Las cifras del cáncer en España 2021’, publicado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

Herramientas diagnósticas

Respecto a las herramientas diagnósticas para identificar cada tipo de tumor, Antonio González ha comentado que “hasta hace pocos años la determinación del BRCA solamente se hacía en situaciones de agregación familiar de casos, bien en cáncer de mama o de ovario. El resultado a veces se conseguía después de seis meses o un año. En definitiva, no tenía un impacto en el manejo de la paciente, sino que servía más bien de asesoramiento para la familia”.

Esta situación ha cambiado de forma radical desde la llegada de los inhibidores de PARP y con el conocimiento del estado de mutación del BRCA, según el presidente del GEICO. “En la actualidad, los hospitales hacen los test genéticos lo antes posible, independientemente de la historia familiar. Se comunican los resultados de estas prueba también en el menor plazo de tiempo posible, tanto en la recaída como en la primera línea”.

El rol de la paciente

La paciente con cáncer de ovario “llega a la consulta con muy poca información”, ha dicho Antonio González. “Una vez tienen el diagnóstico, empieza un proceso de información en el que los médicos participamos mucho. Además, las asociaciones de pacientes están desarrollando una gran labor. Por tanto, todas las pacientes con cáncer de ovario saben qué es un BRCA, un iPARP, etc.”.

Según su experiencia, “son pacientes muy comprometidas y tremendamente sufridas. También participan en la toma de decisiones y siempre son muy agradecidas”.