Laura Fonseca, Oviedo.- Al final habrá jornada de tarde. El Servicio de Salud del Principado (Sespa) acordó implantar desde el 1 de abril próximo la apertura vespertina de los centros de Atención Primaria y de los hospitales. Los nuevos horarios no cuentan con el visto bueno de los sindicatos del sector, que en la reunión mantenida el pasado jueves con la Administración regional para analizar el cumplimiento de los acuerdos de julio de 2002 reiteraron su rechazo a esta medida y anunciaron su intención de protagonizar una huelga similar a la de junio del pasado año.

La nueva jornada laboral permitirá mantener los centros abiertos de ocho de la mañana a ocho de la tarde. El gerente del Sespa, Juan Ortiz, realizó el anuncio en rueda de prensa y dejó claro de que no habrá marcha atrás en la decisión. La Administración regional intentó consensuar con el Sindicato Médico (SIMPA), SATSE y UGT los nuevos horarios. Sin embargo, tras una reunión que se prolongó durante nueve horas, el consenso no llegó a alcanzarse. Ortiz justificó la decisión de su departamento en la ‘necesidad de ejercer nuestra responsabilidad’ y de mejorar, ‘tal y como nos habíamos comprometido con los ciudadanos, la accesibilidad a los centros sanitarios’.

Los nuevos horarios se aplicarán de forma progresiva y afectarán, en principio, a los centros y hospitales de zonas urbanas (preferentemente de Oviedo, Gijón y Avilés), que son los que soportan mayor demanda. El Sespa promoverá pactos descentralizados por áreas sanitarias. ‘No pretendemos un horario único. Queremos que cada centro establezca sus acuerdos en función de sus necesidades’, afirmó el gerente.

El responsable del Servicio de Salud regional quiso salir al paso de las críticas y rechazo de los sindicatos y recordó que la actuación ‘cumple escrupulosamente’ lo pactado en los acuerdos de julio de 2002, así como los firmados en 1992 por el Insalud. Además, recordó que la jornada anual se mantendrá en las 1.575 horas previstas. Las centrales mantienen su oposición a la entrada en vigor de la nueva jornada, al menos, tal y como la plantea el Principado, ya que reclaman el pago de un plus para realizar trabajos vespertinos. Juan Ortiz respondió enseguida y dejó claro que para la Administración, la nueva jornada no conllevará el pago de un plus económico. Tampoco se solicitará voluntariedad, como pretenden los sindicatos. El gerente del Sespa se reafirmó en sus argumentos y recordó que los acuerdos del Insalud de 1992 permiten fijar la jornada de ocho de la mañana a ocho de la tarde sin contrapartidas económicas.

El Servicio de Salud ha remitido un documento a todas las centrales sindicales (incluidas las no firmantes del acuerdo de julio de 2002: CC. OO. y SAE) en el que ‘queda recogida la aplicación y desarrollo de la jornada laboral’. Asimismo, ha convocado para el día 25 de marzo la reunión de la Mesa Sectorial de Sanidad, aunque para debatir asuntos menos espinosos, tales como formación, acción social y relaciones laborales

Nueva amenaza de paro

El fantasma de la huelga vuelve a rondar la Sanidad asturiana. Los tres sindicatos, Simpa, Satse y UGT anunciaron su pretensión de realizar un paro, como el protagonizado el pasado mes de junio, cuando el sistema sanitario sufrió una huelga de tres semanas. Las organizaciones sindicales critica, en un comunicado difundido apenas 24 horas después del anuncio del gerente del Sespa, la ‘imposición’ por parte del Principado de una jornada laboral que los firmantes del acuerdo sanitario no van a ‘consentir’. SATSE, SIMPA y UGT afirman que la apertura vespertina de los centros ‘no puede ser impuesta, no retribuida y con los mismos profesionales que están por la mañana’, porque eso ‘no es lo pactado’ en el acuerdo sobre la creación de empleo en la Sanidad asturiana.

Los médicos, contra el nuevo reparto de incentivos

Por su parte, los médicos se mostraron contrarios a la nueva fórmula propuesta por el Principado para el reparto de los incentivos. El secretario general del SIMPA, José Luis Sánchez Barbero, y el resto de los representantes de los facultativos, optaron por poner fin a las conversaciones que habían reiniciado con el Servicio de Salud. Los médicos rechazan que la bolsa de productividad variable, que alcanza los 6,5 millones de euros, ‘no contemple cantidades per cápita y por categoría’. Además, tampoco están de acuerdo en que los casi dos millones de euros fijados como productividad sobrante se asocien a la reducción del gasto de farmacia y el control de las bajas por incapacidad temporal.

Y es que la propuesta que el Servicio de Salud del Principado puso sobre la mesa pretende acabar con el reparto generalizado de incentivos. El gerente del Sespa justificó su decisión diciendo que ‘los incentivos deben ser eso, incentivos’, y ‘no como pretende el Sindicato Médico, una asignación fija’. Para Juan Ortiz, ‘nuestra propuesta plantea una mejora en el reparto de la productividad’ y se basa en abonar los incentivos en función del cumplimiento de objetivos asistenciales previamente pactados con cada servicio.

Los facultativos, pese a su desacuerdo sobre la distribución de la productividad variable, se mostraron comedidos. Tras abandonar la mesa en señal de protesta, se limitaron a indicar que permanecen a la espera de los pasos que dé la Administración. Los otros dos sindicatos participantes en la reunión, SATSE y UGT, mantienen discrepancias en temas relacionados con la reducción de jornada para el personal a turnos, aunque reconocieron que ‘ha habido avances’ en otros aspectos de la negociación. Ambas centrales exigen una ponderación mayor de jornada para el personal que trabaje a turnos (un 70 por ciento de la plantilla). El Sespa propone que dicho personal realice 1.530 horas anuales y tenga una ponderación anual de 4,7 días, una cuantía que SATSE y UGT consideran insuficiente si se compara con las 70 horas de reducción que sí se aceptó para los trabajadores de turno fijo.