Farmacéuticos catalanes han alertado del creciente uso de recetas falsas en farmacias para obtener psicofármacos que después entran en circuitos ilegales. Los delincuentes los utilizan para preparar otro tipo de drogas, como el karkubi. El karkubi es el nombre coloquial con el que se conoce a una sustancia estupefaciente cuya elaboración se consigue mezclando medicamentos psicotrópicos con hachís, alcohol o pegamento, según explican desde la Policía Nacional.

Los psicofármacos adquiridos mediante recetas falsas en las farmacias también se usan para provocar daños a terceros como, por ejemplo, la sumisión química. 

El Colegio de Farmacéuticos de Girona asegura que durante 2021 se detectaron 21 casos de falsificación de este tipo de fármacos, solo en esa provincia catalana, pero que ya son 22 en lo que va de año. Este uso sería extrapolable a otras farmacias del resto del estado.

Burundanga

La burundanga, conocida en la jerga científica como escopolamina, tiene entre sus efectos más comunes la capacidad de anular la voluntad de quien la consume y la ausencia de recuerdos tras la intoxicación. Tiene efectos alucinógenos y causa síntomas como sueño, sumisión, hipertensión, y en grandes dosis deficiencias respiratorias y cardiacas.

La dificultad de obtener este tipo de droga no es fácil. Es por ello que los delincuentes buscan otras opciones, como los psicofármacos. Estos medicamentos, mezclados con alcohol, tienen efecto sedante. La persona entra en un estado de relajación profundo, en el que la conciencia se altera.

Análisis toxicológico en casos de sumisión química

Las agresiones sexuales por sumisión química son cada vez más frecuentes. De las 3.011 agresiones sexuales constatadas por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencia Forenses (INTCF), dependiente del Ministerio de Justicia, en 944 se practicaron se practicaron análisis ante la sospecha de que pudieran haberse cometido con la víctima bajo sumisión química. Según los datos recopilados del INTCF, en los últimos cinco años, el 33% de las agresiones sexuales pueden ser de este tipo, es decir, una de cada tres.

El Ministerio de Justicia está desarrollando un kit de muestras para análisis toxicológico en casos de sumisión química. Se espera que este esté disponible antes de que acabe el año para los profesionales que se encuentran con estos casos en el día a día, tal como anunció Pilar Llop, ministra de Justicia el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

Recetas falsas en farmacias

En la mayoría de ocasiones las recetas son copias que el delincuente imprime y a las que añade el número de colegiado y la firma de médicos privados (busca los datos por internet), suplantando la identidad de los médicos.

Desde el COF de Girona aconsejan a sus colegiados farmacéuticos no aceptar nunca fotocopias de recetas médicas ni firmas de médico escaneadas. También recomiendan exigir el DNI a la persona que presenta la receta y no dispensar el fármaco si no lo hace. Para estar más seguro, lo mejor es confirmar la prescripción con el médico, aunque presente DNI.

Para poder denunciar a la policía es útil haber retenido la receta o hacer una fotocopia. Solo si se acumulan delitos de este tipo se permite iniciar una investigación criminal. Por ello es importante reportar.