Un estudio llevado a cabo por la Unión de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente (UNAD), en colaboración del Colegio de Sociólogos, advierte del incremento de las adicciones al juego, tanto presencial como ‘on line’.

El informe, realizado tras una gran encuesta en la que han participado 48.025 personas y un total de 131 entidades de su red, analiza las características de las personas atendidas a lo largo de 2018 y establece tres tipos de perfiles: el de quienes llevan varios años en tratamiento por consumo problemático de drogas, quienes sufren una adicción sin sustancia y el de las personas que pidieron ayuda por primera vez el pasado año.

En el capítulo de las adicciones sin sustancia, el perfil es el de una persona de entre 26 y 41 años, que tiene deudas y créditos pendientes, con descendientes a su cargo, y que vive en el domicilio de sus padres. Las máquinas tragaperras son la adicción más frecuente entre casi la mitad de las personas atendidas. En cuanto a distinción por géneros, el 52 por ciento de los hombres demandó tratamiento por adicción a las apuestas deportivas, y en el caso de las mujeres, por el bingo (62 por ciento).

Adiciones con sustancia

En cuanto a las personas que llevan más tiempo en la red, el perfil es el de un hombre o una mujer de entre 34 y 49 años que lleva alrededor de una década consumiendo. Siete de cada diez personas atendidas son policonsumidoras: en el caso de las mujeres, el problema es con el alcohol y la cocaína; en los hombres, la cocaína y la heroína.

Respecto a las personas que acudieron por primera vez en busca de ayuda, el informe advierte de que se adelanta la edad de inicio. En el 30 por ciento de los casos, la relación con las drogas se produce entre los 14 y los 17 años.

Las sustancias más consumidas entre los varones que piden ayuda por primera vez son la cocaína (29 por ciento) y el alcohol (21 por ciento). En el caso de las mujeres, el problema es con el alcohol (28 por ciento) y la cocaína (26 por ciento). A la hora de pedir ayuda por primera vez, la proporción es de una mujer por cada cuatro hombres.