Una de las dudas respecto a la inmunidad ante el SARS-CoV-2 es qué ocurre con aquellas personas que pese a contagiarse no generan anticuerpos. En concreto, se calcula que entre el 2 y el 17 por ciento de las personas que pasan la COVID-19 no generan anticuerpos. Con el objetivo de estudiar estos casos, el Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa ha realizado una comparación de la inmunidad celular. Así ha realizado un análisis entre de las personas que superan la COVID-19 con la ayuda de anticuerpos respecto la de aquellas que pasan la enfermedad sin producir anticuerpos. La conclusión de dicho trabajo es que la inmunidad celular protege de la severidad de la COVID-19.

Así, considera que las células T del sistema inmunitario son muy eficaces, ya que pocas son suficientes para evitar la severidad de la enfermedad. De hecho, se ha demostrado que son capaces de reconocer proteínas tanto del exterior como del interior del virus.

Inmunidad celular

Para poder llevar a cabo el estudio, se han utilizado muestras de un grupo de pacientes que ha pasado la COVID-19 con diferentes grados de severidad. En todos los casos, la infección ha sido confirmada por un resultado positivo de la prueba PCR. El equipo investigador observó que ambos perfiles de personas tienen una inmunidad celular capaz de detectar las células infectadas por SARS-CoV-2.

La clave de esta inmunidad celular es que, en ausencia de anticuerpos, se observa un mayor número de células capaces de reconocer diferentes partes del virus. En concreto, la proteína de la espícula (Spike en inglés) y la nucleocápside.

Tanto la inmunidad celular como la humoral son respuestas muy específicas contra los patógenos. Estas están protagonizadas por las células T y los anticuerpos, respectivamente. En el caso de la COVID-19, sin embargo, lo más común es evaluar la respuesta inmunitaria del paciente en función de sus anticuerpos. Es más complicado realizarlo en base a la respuesta celular.  “Esto puede generar confusión en las personas a las que no se les encuentran anticuerpos contra el SARS-CoV-2 a pesar de haber sido vacunadas o haber pasado la COVID-19“, concluye Julia García-Prado, investigadora principal en IrsiCaixa.