México suma cinco casos de viruela símica o conocida también como viruela del mono, de los cuales cuatro se registran en la Ciudad de México y uno en Jalisco.

El subsecretario de Promoción y Prevención de la Salud, Hugo López-Gatell, descarta que la viruela símica se vaya a convertir en una pandemia similar a la del COVID-19.

Durante una conferencia, el funcionario informó que aunque ya existen dos vacunas diseñadas para prevenir el avance de esta viruela, aún son “mediocres” en su actuar. Es por ello que seguirán en evaluación del avance de estas vacunas e incluso de un medicamento que todavía no da una respuesta total al padecimiento.

“Hay dos vacunas que tienen una protección mediocre hacia la viruela del mono y hay un medicamento que no da solución definitiva”, explica.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) realiza una evaluación de la eficacia de vacunas contra la viruela que están disponibles, para distribuirlas a los países donde se detectan casos.

Evolución en los casos registrados

Según las declaraciones de López-Gatell, existe una sospecha de que los cuatro casos que hay de viruela símica en la Ciudad de México, fueron gracias a un contagio por un miembro del mismo grupo.

“Esporádicamente vamos a encontrar más casos. De estos cinco, uno fue contagiado por otro del mismo grupo”, afirma.

Refiere que fue el pasado 28 de mayo, cuando se registró el primer caso importado en México de viruela del mono.

Se trató de un hombre de 50 años residente de Nueva York, que fue atendido en la Ciudad de México.

En tanto que a penas el fin de semana pasado, se detectó el segundo caso de viruela del mono en la Ciudad de México.

El informe de este caso se dio a través del Twitter de López-Gatell con datos del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE).

En aquella publicación, se dio a conocer que el paciente se encuentra estable, recibe atención médica y se puso en aislamiento.

Niegan epidemia generalizada

Debido a que la viruela símica se transmite de persona a persona por contacto directo, es decir que no se propaga por aire, agua o alimentos, las autoridades confían en que no se volverá una epidemia generalizada.

Tampoco creen que vaya a tener una velocidad acelerada como fue en el caso del COVID-19.

“La eficiencia del contagio es baja, por lo que generalmente se presentan casos aislados o pequeños brotes, no epidemias generalizadas”, asegura.