“Liraglutida 3.0 mg. es un hito para tratar la obesidad en adolescentes”. Son palabras de los expertos que han participado en la presentación de esta nueva herramienta terapéutica en la lucha contra esta enfermedad. De administración diaria por vía subcutánea, aumenta la sensación de saciedad y ralentiza el vaciado gástrico. “Es una buena notica que dispongamos de un medicamento para estos jóvenes”, reconoció la doctora  Marta Ramón, jefa del Servicio de Endocrinología Pediátrica del Hospital Sant Joan de Déu (Barcelona).

Saxenda (liraglutida 3.0 mg), único GLP-1 aprobado para la obesidad en España, de Novo Nordisk,  amplía su indicación para incluir a los adolescentes. Una extensión aplaudida por les especialistas, en especial por los pediatras-endocrinólogos que vienen alertando de la pandemia que supone la obesidad en este colectivo poblacional.

Hasta ahora los pilares básicos en los que se basaba el abordaje de la obesidad en la adolescencia eran una dieta equilibrada, el ejercicio físico, la motivación y el apoyo psicológico. “A esos se suma un fármaco bajo supervisión médica”, explicaron.

Incremento de la obesidad

En el encuentro con los medios de comunicación para presentar el medicamento, recordaron que las tasas de sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes se han duplicado en los últimos 20 años en todo el mundo. Más en España, uno de los países de Europa junto al Reino Unido donde los porcentajes han crecido, superando en ocasiones las tasas de los EE.UU. La doctora Ramón se refirió a la alarmante progresión del sobrepeso y la obesidad en esta franja de edad. “En algunas comunidades puede llegar hasta el 40%. Por ello, hay que atajar esta pandemia”.

Los expertos explicaron en una webinar los beneficios de liraglutida 3.0 mg para la obesidad en adolescentes

Francisco Pajuelo, director médico de Novo Nordisk; Marta Ramón y Jesús Argente, endocrinólogos pediátricos.

Entre las causas que más han podido influir en esa subida, citó los cambios socioeconómicos de las últimas décadas, “que han supuesto nuevos modelos de alimentación y de vida que propician el desarrollo de la obesidad entre los más jóvenes”. La endocrinóloga pediátrica apuntó a la obesidad “como uno de los problemas más graves de salud pública. A pesar de los esfuerzos y que hayamos rebajado un poco las cifras, los datos alarmantes están ahí”.

Más severidad

Reconoció que en los entornos más desfavorecidos la obesidad va in crescendo. Según datos de un reciente estudio llevado a cabo por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), en colaboración con Novo Nordisk, un 58,7% de los jóvenes españoles, con edades entre los 16 y 30 años, ha ganado peso durante la pandemia. Mientras que ese porcentaje llega hasta el 72,1% entre los que tienen sobrepeso u obesidad.

Esto, a juicio del profesor Jesús Argente, catedrático de Pediatría de la Autónoma de Madrid y jefe del Servicio de Pediatría y Endrocrinología del Hospital Niño Jesús, de Madrid, pone de manifiesto el impacto que tiene el sedentarismo y el abuso de comidas calóricas a la hora de ganar peso.

Comorbilidades en la obesidad

Los especialistas coincidieron en señalar que la mejor herramienta para evitar la pandemia de la obesidad es la prevención, “porque el 80% de los niños obesos llegarán a serlo también de adultos, con los problemas que acarrea para su salud”. Porque la obesidad es una patología con un alto impacto en la salud relacionada con múltiples factores, tanto fisiológicos, psicológicos, genéticos, ambientales como económicos.

“Estos niños y adolescentes, a corto plazo, pueden sufrir de apnea del sueño, depresión, bullying, falta de movilidad, etc. Si no se trata y no se logra normalizar el peso y las comorbilidades asociadas a esta dolencia, en su vida adulta tendrán menos esperanza de vida”, remarcó Ramón.

En esta misma línea, se expresó el endocrinólogo pediatra. “Estos adolescentes tienen más probabilidades de desarrollar patologías relacionadas con el peso a una edad temprana, como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, etc.”. Por eso, los dos especialistas coincidieron en señalar la necesidad de disponer de más herramientas y recursos para abordar este problema.

Fracasos en el tratamiento

La doctora Ramón explicó que, actualmente, en España, el tratamiento de la obesidad en adolescentes se basa en la terapia cognitiva-conductual, la intervención dietética y el aumento de la actividad física. “Se demuestra que esto no es suficiente, porque hay muchos fracasos, ya que se precisa de gran esfuerzo personal y los adolescentes no suelen pensar a futuro; viven el momento”.

Por eso, aboga por tratamientos a largo plazo. “Poder combinar las herramientas que ya tenemos con liraglutida 3.0 mg, en los casos para los que esté indicado, nos va a permitir conseguir mejores resultados”. Además, como remarcó Ramón, el que la Agencia Española del Medicamento haya autorizado por vez primera un tratamiento para pacientes con esta franja de edad contribuirá a que se visibilice la obesidad como la enfermedad que es.

El profesor Argente se mostró esperanzado con la nueva alternativa terapéutica. “Las evidencias clínicas han demostrado mejoras en el índice de masa corporal y también en el peso de adolescentes con obesidad. En el ensayo después de 56 semanas de tratamiento hubo diferencia en el índice de masa corporal, a favor de liraglutida 3.0 mg frente a placebo”.

 Tratamiento individualizado

“Se abre un nuevo hito con ese nuevo medicamento. Con la experiencia en su uso aprenderemos más para responder a estos pacientes de forma más eficaz e individualizada; vamos hacia una Medicina personalizada”,  remarcó Argente.

Por su parte, el doctor Francisco Pajuelo,  director médico de Novo Nordisk España, incidió en que liraglutida 3.0 mg les ofrece a los clínicos una nueva herramienta. “Se ha abierto el camino de la innovación terapéutica, y con ellas unas esperanzadoras expectativas para lograr mejorar el control de la obesidad y de los adolescentes que la sufren”.

En este sentido, subrayó  que los medicamentos contra la obesidad serán un factor clave “de la compañía como parte de un plan de atención individualizada y completa, para ayudarles no solo a perder peso, sino a que no lo recuperen”, concluyó.