Expertos en Reumatología han analizado los avances en el diagnóstico de la patología ocular inflamatoria mediante técnicas de imagen. Durante este fin de semana se ha celebrado el I Curso de la Sociedad Española de Reumatología (SER) de Patología Ocular Inflamatoria, con la colaboración de la compañía UCB. Los coordinadores de las jornadas han sido Esperanza Pato, Emma Beltrán, Ricardo Blanco y Santiago Muñoz.

Uveítis, escleritis y orbitopatías inflamatorias son algunas de las patologías incluidas en el campo de la inflamación ocular. Igualmente, se ha demostrado que las enfermedades sistémicas presentan con frecuencia afectación ocular.

Vega Jovani, del Servicio de Reumatología del Hospital General Universitario de Alicante, ha calculado que entre el 35-70% de los pacientes con enfermedad de Behçet tienen afectación ocular y hasta en el 20% de los afectados puede ser la primera manifestación de la enfermedad.

“La manifestación oftalmológica más frecuente es la uveítis. Se trata de una patología recidivante, crónica y bilateral. Además, puede afectar a las cámaras anterior y posterior del ojo y la forma más frecuente de debut es la panuveítis”, ha explicado Vega Jovani.

Pérdida de visión por patología ocular inflamatoria 

Durante el encuentro, los participantes en el encuentro han hablado también de las consecuencias de la patología ocular inflamatoria. Los episodios recidivantes de uveítis posterior pueden causar daño severo en retina y pérdida de visión permanente. En consecuencia, la finalidad del tratamiento debe ser “el control rápido de la inflamación para preservar la función visual y evitar el daño irreversible”. Igualmente, es necesario “prevenir recidivas y complicaciones oculares”, como ha indicado la Dra. Jovani. Las recomendaciones actuales de tratamiento “han mejorado el pronóstico visual en las últimas décadas”.

Esta experta también ha comentado que la sarcoidosis es otra causa habitual de uveítis no infecciosa. La afectación del globo ocular puede presentarse hasta en el 30-50% de los casos, y la uveítis la manifestación oftalmológica más frecuente. Se caracteriza por ser bilateral y crónica, y puede afectar a cualquier cámara ocular de forma anterior, intermedia o posterior.

Avances en patología ocular inflamatoria

Esperanza Pato, reumatóloga del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid, ha comentado durante su intervención que “los avances en técnicas de imagen de fondo de ojo han contribuido significativamente al mejor diagnóstico y manejo de la inflamación ocular en los últimos años”. Ha destacado la tomografía de coherencia óptica (OCT) en la práctica clínica habitual, las técnicas de imagen de campo amplio y la autofluorescencia del fondo del ojo.

En cuanto al tratamiento de la inflamación ocular, se han presentado novedades en el tratamiento intraocular y en el sistémico. Esperanza Pato ha hablado del desarrollo de dispositivos de liberación sostenida de corticoides en la cavidad vítrea. “Permiten terapia local durante periodos variables del tiempo (hasta 3 años). En el tratamiento sistémico cada vez se está utilizando más los pulsos de intravenosos de corticoides seguidos de dosis medias-bajas de corticoides orales. El objetivo es evitar los efectos secundarios. Además, se inician antes los tratamientos inmunomoduladores para prevenir las complicaciones oculares. También hay un uso cada vez más amplio de fármacos biológicos como los anti-TNFα (anticuerpos monoclonales)”.

Uveítis infantil

Por su lado, Juan Carlos Nieto, reumatólogo del Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid), ha distinguido entre la uveítis infantil aguda y crónica. Podría afectar a cerca del 10-25% de pacientes con artritis idiopática juvenil, en función del subtipo. “La uveítis anterior aguda se presenta en el subtipo asociado a entesitis, que corresponde a las espondiloartritis juveniles. Cursa de forma similar a la edad adulta. La uveítis anterior crónica, mucho más frecuente en edad infantil y de curso asintomático, se relaciona con el resto de subtipos, especialmente la oligoarticular”.

El tratamiento de la uveítis anterior crónica requiere un tratamiento intensivo con inmunomoduladores. En la edad adulta algunos pacientes pueden mantener la inflamación y necesitar un seguimiento periódico.