La sección nacional de médicos de Atención Primaria Rural del Consejo General de Médicos (CGCOM) reivindica avanzar en la gestión telemática de la Incapacidad Temporal. En concreto, durante su última Asamblea ha planteado la necesidad de promover campañas de formación e información a empresas para la gestión telemática de los procesos de Incapacidad Temporal (IT). Esto resultaría clave para descongestionar las consultas y agilizar los procesos burocráticos.

Actualmente, uno de los problemas que presenta la gestión de la incapacidad temporal por parte de los médicos de familia es la enorme cantidad de trámites burocráticos. También el  tiempo que consumen de sus ya de por sí dilatadas y congestionadas agendas. De entre todas las IT, las de menos de 3 días, normalmente de un día, es la más frecuente en nuestras consultas. Esta se debe a motivos leves pero justificados por los que el trabajador no puede acudir a su trabajo.

Estas se producen por patología menor como síntomas o signos varios (diarrea, cefalea, catarro, dismenorrea, contractura muscular, dolor dental, ótico y un largo etcétera). La gestión de este proceso, así como su seguimiento clínico, corresponde a los médicos del Sistema Nacional de Salud (SNS). También a las Mutuas laborales.

Gestión telemática de la Incapacidad Temporal

El problema de fondo es que la actual situación genera una visita médica que podría ser evitada. Además, la gestión telemática de la Incapacidad Temporal supondría evitar también un exceso de burocracia y molestias a los pacientes.  En este sentido, los médicos recuerdan que la informatización o digitalización de la Historia Clínica, así como la recién vivida pandemia por COVID-19, han supuesto un pequeño pero importante avance.

De esta forma, está demostrado que sería posible la gestión telemática de la Incapacidad Temporal. Pese a ello, insisten en que muchas empresas siguen pidiendo la IT en papel. Es decir, con el correspondiente envío a la consulta de los trabajadores para gestionar este proceso ya regulado.  Por ello insisten en que esta situación debería ser mejor regulada por los servicios gestores y directivos del SNS y de la SS con las empresas. Todo ello mediante campañas de información y formación adecuadas.