El ensayo clínico EMPA-KIDNEY ha demostrado beneficio significativo de empagliflozina en la reducción de la progresión de la enfermedad renal o muerte por causas cardiovasculares vs. placebo en personas con enfermedad renal crónica. Así lo ha dado a conocer la Alianza Boehringer Ingelheim y Lilly, tras la presentación de los datos durante la Kidney Week 2022 de la Sociedad Americana de Nefrología (ASN por sus siglas en inglés).

El ensayo clínico tuvo como objetivo evaluar la seguridad y eficacia de empagliflozina en pacientes con ERC, con y sin diabetes, en un amplio rango de filtrados glomerulares estimados (TFGe) y de cocientes de albúmina/creatinina en orina (ACR).

Se trata del primer ensayo clínico para enfermedad renal crónica con un inhibidor de SGLT2 que muestra una reducción significativa del 14 por ciento en hospitalizaciones por todas las causas en comparación con placebo. Este era uno de los criterios secundarios predefinidos en el ensayo clínico. Cabe recordar que esta patología duplica el riesgo de hospitalización de una persona y es una de las principales causas de muerte en todo el mundo. Los resultados de seguridad fueron en su mayor parte consistentes con datos anteriores, confirmando el perfil de seguridad bien establecido de esta molécula.

Beneficio significativo de empagliflozina

Sobre los resultados de empagliflozina se pronunciaba Carinne Brouillon, miembro del Consejo de Dirección y directora de Human Pharma de Boehringer Ingelheim. “Los resultados obtenidos a partir de este ensayo se suman al conjunto de resultados de nuestro programa clínico, que incluye a más de 500.000 adultos con afecciones cardiovasculares, renales y metabólicas. Estos refuerzan el papel de este medicamento, en la transformación de la forma en que se tratan estas patologías interconectadas”.

Por su parte, Jeff Emmick, Ph.D., vicepresidente de Desarrollo de Productos de Lilly, añadía “los resultados de EMPA-KIDNEY serán bien recibidos por la comunidad médica, así como por las personas con enfermedad renal crónica. También nos anima ver la reducción del riesgo de hospitalización, después de dos años, ya que estos resultados están en consonancia con las reducciones significativas observadas en ensayos clínicos anteriores”.