Estamos ante una oportunidad de oro, que no se debe desaprovechar, para llevar a cabo una modernización sin precedentes de la rehabilitación de los pacientes laborales en España.

En la actualidad no hay un modelo de rehabilitación de las Mutuas de accidentes laborales uniforme. Mientras que en algunas hay especialistas que dirigen los programas de una manera individualizada, en muchas simplemente no hay ningún control especializado de los objetivos y del curso de las técnicas de rehabilitación.

Los especialistas médicos específicamente entrenados para dirigir un programa de rehabilitación son los médicos especialistas en Medicina Física y Rehabilitación. En el entorno de la rehabilitación laboral un plan individualizado y muy bien monitorizado es fundamental para hacer más eficiente y eficaz el proceso.

Creemos que en este momento existen muy pocos médicos rehabilitadores trabajando en Mutuas de Accidentes Laborales y Enfermedades Profesionales. Concretamente, en muy pocas mutuas controlan todos los procesos de rehabilitación.

Por tanto, el sistema o modelo de rehabilitación de accidentes laborales es en muchas ocasiones deficitario e ineficiente, especialmente y obviamente en enfermos con patologías complejas, pero también en patologías no complejas y muy relevantes que ocasionan un gasto sanitario enorme, como por ejemplo la lumbalgia, en que un trabajo interdisciplinario bien coordinado aumenta enormemente la eficiencia. Igualmente la valoración funcional general y específica en este entorno también adolece de limitaciones en general.

Las patologías musculoesqueléticas (dolor lumbar, dolores articulares de hombro, cervicalgias, etc.) suponen un porcentaje muy importante de la patología laboral en nuestro entorno y la rehabilitación es la terapia más importante en las incapacidades laborales de causa musculoesquelética.

El hecho es que una gran mayoría de pacientes que han resultado lesionados en el desempeño de su trabajo necesita someterse a un proceso de rehabilitación física para volver a trabajar. Las herramientas terapéuticas de la disciplina de la rehabilitación son los tratamientos físicos. Y entre ellos el ejercicio terapéutico es central.

El tratamiento de los problemas musculoesqueléticos requiere, en la mayoría de las ocasiones, un programa de rehabilitación enfocado en el retorno de la función motora basado ejercicios físicos que trabajen aspectos fundamentales como la fuerza, la flexibilidad, el equilibrio, y la coordinación.

Con el ejercicio físico, que debe ser administrado bajo prescripción médica se trabajan estos puntos fundamentales de la funcionalidad. La calidad de la rehabilitación y, por tanto el resultado final de la misma, está en relación directa con el nivel alcanzado en todos estos aspectos.

Así, para dirigir la rehabilitación es fundamental un trabajo coordinado de médicos y terapeutas; y muy especialmente, en el entorno laboral medir de una manera precisa y exhaustiva los progresos realizados en todos y cada uno de ellos, así como el resultado final.

En definitiva, éste es uno de los cometidos centrales de una mutua de accidentes de trabajo: rehabilitar los pacientes lo más rápido posible, lo más correctamente, y en caso de secuelas valorar de la manera más adecuada posible. Todo ello para hacer una asignación de recursos lo más equitativa y eficiente posible.

Este objetivo, a nuestro entender, se puede alcanzar por dos medios fundamentales: En primer lugar, con un trabajo en equipo estructurado de una manera interdisciplinaria, coordinado por un médico especialista en rehabilitación.

En segundo lugar con la incorporación de los medios evaluadores más avanzados -biomecánica- para medir de una manera precisa los resultados de la rehabilitación (objetivo fundamental en rehabilitación).

En este sentido, en las últimas décadas han ido apareciendo sistemas de medida biomecánicos que miden de una manera precisa y fiable los aspectos claves del rendimiento musculoesquelético.

Por ejemplo, hay diferentes tipos de dinamómetros que miden la fuerza muscular; sistemas de análisis del movimiento para la cinemática, coordinación y activación de los músculos implicados y, finalmente, sistemas de análisis del equilibrio.

La aparición de los sistemas de análisis biomecánicos ha supuesto un revulsivo en la Medicina musculoesquelética. Su utilización se ha ido implementando en los últimos años para monitorizar y medir los resultados de la rehabilitación.

De hecho, y especialmente en relación al campo médico-legal, en nuestro país han aparecido numerosos centros donde se realizan pruebas de biomecánica dirigidas a estimar la capacidad funcional de los pacientes musculoesqueléticos.

No obstante, dichos centros están normalmente desligados de cualquier centro de rehabilitación. Es decir, las pruebas que se realizan, habitualmente no se insertan dentro de un proceso de rehabilitación ni sirven para dirigirlo, sino que se hacen al final.

En este contexto, la propuesta que queremos plantear desde la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) es la de establecer un modelo uniforme para implementar la rehabilitación en las mutuas de accidentes de trabajo que comporte la estructuración de servicios de rehabilitación con médicos especialistas que coordinen los planes individualizados de los pacientes.

Paralelamente, proponemos incentivar la utilización de los sistemas biomecánicos en el proceso de rehabilitación. El mecanismo consistiría en definir de una manera precisa los sistemas, los profesionales (básicamente médicos especialistas en rehabilitación y fisioterapeutas, pero también bioingenieros, psicólogos, terapeutas ocupacionales, etc) y la formación que deberían disponer los servicios de rehabilitación y sus miembros de cara a optimizar en aras de hacer más eficiente el proceso.

Sería deseable, por tanto, que los legisladores aprovecharan esta oportunidad para incentivar la modernización de la atención rehabilitadora y la evaluación biomecánica de los pacientes laborales de manera que se definiera el nuevo modelo de los servicios de rehabilitación de las mutuas con la incorporación en todos de médicos especialistas en rehabilitación y de sistemas de evaluación biomecánica.

La dirección de los procesos de rehabilitación por médicos especialistas y la integración sistemática de pruebas biomecánicas constituiría un revulsivo en la implementación de los procesos de rehabilitación.

El poder objetivar los resultados desde el primer momento no sólo permite tomar decisiones en cuanto al retorno a la actividad normal sino que, al mismo tiempo, revierte en la calidad del proceso. Todo sumado repercute en una mejor eficiencia y rapidez de los procesos de rehabilitación, y un ahorro en pruebas complementarias y diagnósticos erróneos.

Esto conjuntamente con una mejor valoración de las posibles incapacidades revertiría en una enorme mejora y ahorro en la asignación de recursos sanitarios y económicos destinados a eventuales indemnizaciones. Objetivo fundamental en todos los casos pero especialmente acuciante en los tiempos actuales.

Merece, por tanto, una mención especial el aspecto médico legal de la evaluación biomecánica porque permite detectar el alcance de las lesiones y evitar fraudes al constituir pruebas de una evidencia científica demostrada.

En definitiva, en nombre de la Sociedad Española de Rehabilitación queremos manifestar que la nueva Ley de Mutuas es una oportunidad de oro para llevar a cabo una modernización sin parangón de la atención de rehabilitación de los pacientes laborales en España.

Por ello, deseamos y consideramos imprescindible disponer de un modelo general de rehabilitación con sistemas biomecánicos a escala nacional porque proporcionaría unas posibilidades de investigación y desarrollo enormes que revertirían en la calidad y eficiencia de la misma.

Creemos prioritario pedirle al Ministerio de Empleo y Seguridad Social la promoción de la incorporación de especialistas de rehabilitación y de la biomecánica en los procesos rehabilitadores que se realizan en las mutuas laborales.

Los médicos especialistas en rehabilitación somos los únicos especialistas capacitados para la valoración clínica (incluyendo técnicas instrumentales biomecánicas) y tratamiento de la discapacidad, incluyendo naturalmente la de origen laboral.

Siempre apoyaremos y defenderemos el cuidado de las personas en el campo de la recuperación funcional, tras accidentes de trabajo y/o enfermedades laborales o enfermedad común, en el marco de equipos mutidisciplinares de rehabilitación, dirigidos por especialistas en Medicina Física y Rehabilitación