Miércoles, 25 de noviembre de 2020
Actualmente, los centros hospitalarios se enfrentan a grandes retos que giran en torno a su modelo de negocio, buscando el equilibrio entre ofrecer una alta calidad de cuidado y seguridad al paciente con unos recursos notablemente limitados. A medida que las poblaciones crecen y envejecen, los costes de energía siguen subiendo y la cantidad de equipo sensible a la energía aumenta, los hospitales de todo el mundo se enfrentan a desafíos cada vez más complejos. Los gestores de centros sanitarios tienen que mantener, actualizar y ampliar su infraestructura para estar a la altura de la demanda, al mismo tiempo que garantiza un entorno seguro y productivo
Entre las apuestas del Ministerio de Sanidad para modernizar el Sistema Nacional de Salud destaca la gestión clínica y la troncalidad. Ambas tienen gran importancia en el ámbito profesional. La gestión clínica es y constituye un proceso de rediseño organizativo que incorpora a los profesionales sanitarios en la gestión de los recursos utilizados en su propia práctica clínica. Por su parte, la troncalidad, al determinar competencias nucleares y comunes a diversas especialidades que comparten tramos comunes de formación, favorecerá la multidisciplinariedad y la interdisciplinariedad como un eje fundamental del sistema sanitario
Liderar es, en síntesis, conseguir que los demás hagan lo que tú quieres porque ellos quieren y ello no es fácil, requiere: 1º) información, consistente en conocer las cosas (cosa es, según la RAE, todo lo que tiene entidad, ya sea corporal o espiritual, natural o artificial, real o abstracta). 2º) conocimiento, que es relacionar las cosas y 3º) sabiduría, que es aplicar el conocimiento al asunto y momento adecuados. El líder y gestor sanitario ha de acostumbrase, además, a trabajar solitaria y solidariamente envuelto en dificultades legales, económicas, financieras y de muchos tipos. Ha de eliminar de su pensamiento y vocabulario echar la culpa de los fracasos y frustraciones personales a esas circunstancias
La aceptación de la realidad de la pérdida como parte inherente de la vida es el sano final de cualquier proceso de duelo, sin embargo, en el caso de la mujer gestante, el tiempo y la repercusión de sus emociones adquieren tintes particulares
Sostiene César Molinas [¿Qué hacer con España?, Ed. Destino, 2013] que el futuro se construye tirando de la organización, no empujando: hay que tener una visión de futuro, poner los pies allí y estirar de la organización. Esto es precisamente lo que intenta hacer el autor de este artículo. Juan Simó se sitúa en 2024 e imagina los cambios que propone para la Atención Primaria española durante la próxima década. Los describe en un hipotético reportaje conmemorativo del 40 aniversario del inicio de la reforma de la Atención Primaria que se publicaría en 2024, pero que El Médico publica en 2014 coincidiendo con el 30 aniversario de la reforma de 1984
EL MÉDICO INTERACTIVO publica, por el interés que pueda tener para sus lectores, este documento
En los últimos años estamos asistiendo a una profunda transformación en la prestación de cuidados y en la asistencia sanitaria. Uno de los cambios que estamos viviendo en los servicios sanitarios es la actitud de los enfermos y sus familiares, que son más exigentes. Quieren tener mayor capacidad de decisión en su enfermedad, ser ciudadanos corresponsables en la toma de decisiones diagnósticas y terapéuticas. Son pacientes que utilizan y valoran cada vez más los servicios
Los médicos rehabilitadores de España estamos expectantes ante la próxima aprobación de la nueva Ley de Mutuas que supondrá sobre nuestra práctica clínica diaria, en lo que se refiere a la rehabilitación de pacientes laborales, un escenario completamente nuevo en el que esperamos que la rehabilitación y la biomecánica tengan un mayor protagonismo
La gestión sanitaria descansa, a mi juicio, en cuatro pilares esenciales: planificación, organización, dirección y control. En cualquier caso, a la hora de enfrentarse a la realidad de un centro sanitario hay que ajustar esos pilares esenciales a la estructura del edificio que queremos construir, y es aquí donde encontramos diferencias notables, tanto en naturaleza como en objetivos, entre la gestión de un centro público y la de un centro privado
Según la OMS, "las enfermedades crónicas son enfermedades de larga duración y progresión generalmente lenta". En zonas o contextos prósperos, el número de personas con enfermedades crónicas (EC) es cada vez mayor como consecuencia del envejecimiento de la población y debido a una mayor longevidad en las personas con varias condiciones crónicas. Se ha estimado que las enfermedades crónicas fueron responsables de 8,21 millones de muertes y 115 millones de años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) en 2005 en Europa (86 por ciento de todas las muertes y el 77 de todos los AVAD) [1,2], con altas tasas de mortalidad atribuibles al accidente cerebrovascular y ataque cardíaco, al cáncer, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y muchas otras condiciones
A medida que en el reloj biológico van pasando los años, es obvio que simplemente por el envejecimiento fisiológico el ser humano requerirá en algún momento dado unos cuidados sociosanitarios, en mayor o menor medida, dependiendo del cuidado preventivo y promocional de su salud que haya tenido a lo largo de su vida
Reflexionar sobre la formación oficial de Medicina en España no es fácil. Muchas son las consideraciones que debemos realizar y diversa la problemática que afecta a cada escalón formativo: Formación de grado, MIR, post-MIR/especialización, la propuesta de decreto de troncalidad, los títulos de máster y experto, la formación continuada, y el doctorado. Todos ellos,  surgiendo del núcleo de la enseñanza universitaria en interacción con los dispositivos sanitarios, una alianza necesaria pero de relación compleja por sus problemáticas particulares que se han acentuado, si cabe, en época de crisis
La incidencia de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias ha aumentado en los últimos años. La mayoría de estas enfermedades presentan una progresión lenta, de tal manera que en las fases iniciales el paciente tiene capacidad de decisión sobre su enfermedad y sus bienes. En las fases avanzadas es absolutamente dependiente y suele ser el cuidador o representante el que toma las decisiones por él. Especialmente delicadas son las fases leves-moderadas, donde el papel del neurólogo en el proceso es fundamental. En esos momentos posiblemente las decisiones deben ser adecuadas y basadas en conocimientos médicos, pero también legales y buscando siempre el beneficio del paciente. De cualquier manera, es necesario dotar a los médicos de una mayor formación legal en torno a esta realidad, incluso desde la propia formación académica
Gracias a los avances de la Medicina y al mayor nivel de vida de las últimas décadas, la expectativa de vida ha aumentado considerablemente en los países desarrollados. Actualmente los mayores de 65 años constituyen el 17 por ciento de la población española pero se estima que serán cerca del 60 por ciento en 2050