Sábado, 27 de febrero de 2021
Área cardiometabólico
Los pacientes con dislipemia que deben derivarse a otro nivel asistencial son aquellos que presentan unas circunstancias determinadas que hacen que no se puedan manejar correctamente en Atención Primaria.
La insulina glargina reemplaza la insulina que produce el páncreas. Su acción empieza a verse entre la primera y segunda hora tras su administración y dura 24 horas.
A pesar de sus beneficios, la investigación ha demostrado que la cafeína también puede ser peligrosa si se consume en exceso
La hipertriglicemia de forma aislada no se sabe si aumenta el riesgo cardiovascular, aunque normalmente va acompañada de otros factores de riesgo. Por eso, es necesario controlarla a través de cambios en el estilo de vida.
Para alcanzar niveles adecuados de colesterol es fundamental que el paciente cumpla correctamente el tratamiento, sin olvidar los cambios en el estilo de vida.
La insulina glargina presenta una duración de acción prolongada de hasta 18-24 horas y reproduce mejor la secreción basal fisiológica de la insulina.
Las estatinas son de gran utilidad en prevención cardiovascular. Su elección debe hacerse de forma individualizada en cada paciente, teniendo en cuenta sus necesidades y características.
Una correcta adherencia terapéutica reduce el consumo de recursos sanitarios y mejora la calidad y esperanza de vida de los pacientes. Para conseguirla, el paciente se tiene que implicar en su enfermedad.
Existen diferentes tipos de insulinas que cubren las necesidades específicas de los pacientes tanto con diabetes tipo 1 o tipo 2. Se deben elegir en función de cada persona.
La combinación de rosuvastatina más ezetibima es una buena opción para alcanzar los objetivos terapéuticos en reducción del LDL y solventar la inercia y el incumplimiento terapéutico.
La rosuvastatina ofrece un buen perfil en la reducción del LDL y de los niveles de la proteína C reactiva, un marcador de riesgo cardiovascular.
Simplificar el tratamiento con combinaciones a dosis fijas de estatinas y ezetimiba mejora la adherencia terapéutica en prevención primaria y secundaria.
Las insulinas disponibles se clasifican en función de su tiempo de acción, su pico, su duración y su concentración.
La combinación de rosuvastatina/ezetimibe está indicada para lograr objetivos de control de LDL en pacientes de alto riesgo cardiovascular o los que no toleran estatinas a altas dosis.