Domingo, 27 de septiembre de 2020
Área cardiometabólico
En el control de las hiperlipidemias se debe tener en cuenta las características de cada paciente en lugar de sus factores de riesgo
La adherencia terapéutica es el caballo de batalla en el paciente crónico, problema aún mayor en la persona con elevado riesgo cardiovascular, que suele estar polimedicada.
La combinación fija de estatinas mejora el cumplimiento terapéutico y la adherencia, además de reducir los costes
El tratamiento farmacológico de la dislipemia debe acompañarse de un estilo de vida saludable que se debe seguir de por vida
El cálculo del riesgo cardiovascular debe realizarse mediante una valoración integral, incluyendo no solo el valor del riesgo de las tablas o escalas, sino abordando todos los factores de riesgo modificables.
Las combinaciones de hipolipemiantes consiguen lograr objetivos terapéuticos con menos efectos adversos. La más empleada es estatina más ezetibima.
El control del colesterol en los pacientes ancianos debe establecerse de forma conjunta con una modificación del estilo de vida y pautas farmacológicas, donde las estatinas tienen un papel destacado.
Al bajar el colesterol, el efecto que se consigue con ezetimiba más estatina equivale a duplicar tres veces la dosis de estatina.
El control de los niveles de LDL es clave en los pacientes de alto riesgo cardiovascular. Además del tratamiento farmacológico, es importante que el paciente tenga unos hábitos de vida saludables.
Los cambios en el estilo de vida son las primeras medidas que se deben contemplar en el tratamiento de las hipertrigliceridemia. Bajar el peso, una alimentación sana y ejercicio físico son claves en estos pacientes
La morbimortalidad cardiovascular es más elevada en los pacientes que presentan una mala adherencia terapéutica. Por eso, es clave mejorarla, sobre todo, en pacientes de alto riesgo
A la hora de valorar el tratamiento hipolipemiante hay que tener en cuenta que el riesgo es independiente de su causa, tanto en prevención primaria como secundaria, diabetes o insuficiencia renal. El LDL basal es el que determinará el objetivo para reducir el riesgo
Conseguir un C-LDL cuanto más bajo es la mejor opción a la hora de tratar a los pacientes de alto riesgo cardiovascular
Con la combinación de estatinas y ezetimiba se logran reducciones de hasta el 70% en el colesterol LDL sin apenas efectos secundarios