La conexión entre bosques y salud humana es un tema de creciente interés científico y social. En las últimas décadas, el binomio salud-bosque ha propiciado numerosos estudios que evidencian los beneficios para la salud de la exposición a los entornos forestales. Sin embargo, son escasos los estudios que identifican mecanismos por los cuales las características de los bosques pueden inducir estos efectos en la salud humana.

Esta revisión se llevó a cabo para ver hasta qué punto se han estudiado y descrito los bosques en detalle y hasta qué punto se han informado las relaciones entre las variables forestales, como el tipo de bosque, y los efectos en la salud.

El análisis subraya la falta de descripciones de los bosques en cerca del 20% de los 62 estudios seleccionados. También la falta de heterogeneidad de la descripción de las variables de los bosques.

No se identificaron patrones entre variables forestales y variables de salud más estudiadas identificadas (presión arterial, frecuencia del pulso y niveles de cortisol).

El bosque es salud

¿Qué hay en el bosque, entonces, que induce efectos positivos para la salud? El investigador Albert Bach lidera un estudio que señala que determinadas sustancias químicas presentes en la atmosfera del bosque serían determinantes de los efectos inducidos por los bosques en la salud humana.

De entre las sustancias químicas existentes, los autores señalan los monoterpenos. Los monoterpenos son compuestos orgánicos volátiles que emiten los árboles como mecanismo de defensa contra herbívoros, de adaptación al medio o comunicación con el entorno.

Los efectos de los monoterpenos se dan a nivel de los sistemas cardiovascular, inmunitario, respiratorio, nervioso. También experimentamos cambios a nivel de bienestar fisiológico y psicológico. “Esto no significa que ir al bosque cura enfermedades, sino que los sistemas y funciones de nuestro cuerpo, al estar en contacto con la atmósfera forestal, pueden presentar un mejor estado”, puntualiza el investigador.

Concentración de monoterpenos

El citado estudio, del equipo de investigadores Environment and Human Health Laboratory (EH2Lab), del Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña, impulsado por la Fundación La Caixa, y con la colaboración del Centre de Recerca y Aplicaciones Forestales (CREAF), caracteriza la concentración de monoterpenos en un encinar mediterráneo del noreste de la Península Ibérica (Parque Natural del Montseny) durante el pico de emisión anual (de junio a septiembre).

Los autores observaron que el pico de concentración aparece durante los meses de julio y agosto y entre las seis y las ocho de la mañana y la una y las tres de la tarde. Por lo tanto, las personas que caminan por este tipo de bosques durante esos meses y horarios estarían sujetas a mayor absorción de monoterpenos.

Además, las concentraciones de monoterpenos obtenidas son similares o mayores que las reportadas en otros estudios que han demostrado la relación entre estos compuestos químicos y la salud de las personas, no solo en el laboratorio sino también en el bosque.

Absorción de monoterpenos

Un reciente estudio del equipo de investigadores Environment and Human Health Laboratory (EH2Lab), del Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña, impulsado por la Fundación La Caixa, analiza la absorción de monoterpenos por parte de las personas durante una exposición forestal de dos horas en un encinar mediterráneo, centrándose en los cuatro compuestos monoterpérnicos más abundantes: alfa-pineno, beta-pineno, alfa-felandreno y limoneno.

“Observamos la absorción de los compuestos en algunas personas que entran en contacto con el bosque, pero en otras los niveles no aumentan en la misma proporción”, explica Albert Bach, investigador principal del estudio.

Esto significa que hay evidencia del efecto y absorción de compuestos químicos, pero que es necesario seguir investigando.

En una investigación que todavía no ha sido publicada, los investigadores del EH2Lab han observado una disminución general de las hormonas del estrés en contacto con el bosque.

Bosques y salud pública

 “Desde nuestro centro de investigación estamos trabajando de manera científica, sólida y rigurosa para aportar información válida para la Sanidad pública”, asegura el investigador. Desde el EH2Lab no quieren hablar de “terapias” sino de “medicina preventiva”.

“Queremos transmitir a los médicos que hay una serie de beneficios de estar en contacto con el bosque descritos y establecidos. Son recomendaciones más relacionadas con el estilo de vida y el comportamiento social que con patologías graves y enfermedades determinadas”, añade. Y concluye: “La Sanidad pública no tendría que tener miedo de implementar medidas complementarias de contacto con la naturaleza a los tratamientos convencionales”.