Bristol-Myers Squibb ha completado la adquisición de Celgene, tras recibir la aprobación regulatoria de todas las autoridades gubernamentales requeridas por el acuerdo de fisión y, tal como se anunció el pasado abril, tras recibir la aprobación de los accionistas de Bristol-Myers Squibb y Celgene.

“Es un día emocionante para Bristol-Myers Squibb, ya que reunimos la ciencia pionera, medicamentos innovadores y el talento increíble de Bristol-Myers Squibb y Celgene para crear una biofarmacéutica líder”, dijo el doctor Giovanni Caforio, presidente y director ejecutivo de Bristol-Myers Squibb. “Con nuestras franquicias líderes en oncología, hematología, inmunología y enfermedades cardiovasculares, y uno de los pipelines más diversos y prometedores de la industria, sé que cumpliremos con nuestra visión de transformar la vida de los pacientes a través de la ciencia”, apunta.

Desde que el 3 de enero de 2019 se anunció la transacción, ha habido una serie de avances claves en el proceso de fusión, que incluyen: progresos relacionados con el estado de la patente de Revlimid, la aprobación de Inrebic -fedratinib- por la Agencia del Medicamento estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés) para el tratamiento de ciertas formas de mielofibrosis, la aprobación también de la FDA de Reblozyl (luspatercept-aamt) para el tratamiento de la anemia en determinados pacientes adultos con beta-talasemia y presentaciones de registro de luspatercept y ozanimod en Estados Unidos y Europa.

Michael Bonney, la Dra. Julia A. Haller y Phyllis Yale se han incorporado a la Junta Directiva de Bristol-Myers Squibb, ampliando el tamaño de la Junta de 11 a 14 miembros. Michael Bonney y la Dra. Haller estuvieron en la Junta Directiva de Celgene hasta el cierre de la transacción.