No hay evidencias científicas de que la vacunación frente a la gripe pueda ligarse a una mayor mortalidad en pacientes positivos en COVID-19. Asimismo, haberse recuperado de la COVID-19 no es motivo para pensar que nos hemos inmunizado frente a la gripe, sino al contrario. Estos son algunos de los mitos que circulan en torno a la COVID-19 y la gripe. Es por ello que desde la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) se ha querido hacer una divulgación de rigor al respecto.

Para confirmar estos datos, explican que el Registro COVID-19 de SEMICYUC analizó los datos de una muestra preliminar con más de 2.000 pacientes graves enfermos de COVID19. De ellos, 423 recibieron vacunación antigripal y esto no se pudo asociar a un mayor riesgo de mortalidad (ajustando la mortalidad observada por la edad y la gravedad de los pacientes).

Por otra parte, recuerdan que los virus SARS-CoV-2 y el de la gripe son diferentes.  Por ello, todos los pacientes que han pasado la COVID-19 deberían recibir la vacuna antigripal una vez que han recuperado su estado de salud. En concreto, entre los 30 y 60 días después del contagio. Sin embargo, como este periodo es muy variable, el médico de cabecera es quien debe decidir el momento adecuado para la vacunación.

Información sobre la COVID-19 y la gripe

Existen más bulos en torno a la COVID-19 y la gripe. Así, los intensivistas recuerdan que el desarrollo de la vacuna de la gripe de este año no se ha visto afectado por el esfuerzo investigador de obtener la de la COVID-19.

El sistema de vigilancia español aún no ha registrado casos de gripe estacional. De esta forma aún es pronto para saber cómo será la gripe de este año. Es posible, como pasó en la pandemia de 2009, que el nuevo virus (SARS CoV-2) reemplace totalmente al virus gripal epidémica, según los expertos.  Sin embargo, matizan que cuando aparezca, no se espera que la gripe sea diferente a años anteriores. Aunque es evidente que si una persona se enferma por COVID-19 y gripe al mismo tiempo, el cuadro clínico sea mucho más grave por la asociación de los virus.