Los estados de Aguascalientes, Tabasco, Campeche, Baja California Sur y Sonora colaborarán en un estudio que se encargará de identificar la Conducta Suicida en Adolescentes en México para recabar evidencia científica que ayude a fortalecer el apoyo en los programas de Salud Mental. El Instituto Nacional de Salud Pública será quien se encargue de dicho estudio.

En otros estudios de la Organización Mundial de la Salud se ha demostrado que hay una cercana relación entre los trastornos mentales como la depresión y las adicciones o las crisis como son las financieras, las amorosas y en una menor proporción, los diagnósticos de enfermedades crónicas.

De acuerdo con información del INSP se estima que por cada persona que se suicida hay 20 personas más que lo intentan. En el estudio se enfocarán en jóvenes de entre 10 y 19 años, que son las edades en las que se han identificado intentos que se relacionan con sus contextos familiares y comunitarios.

Desde junio pasado se contempla que el rediseño de la sección de la sección de Lesiones Autoinfligidas de la próxima Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT). Desde el mes de mayo y hasta octubre próximos comenzará el trabajo para recabar la información en los cinco estados mediante un grupo interdiscipllinario.

La OMS ha difundido información que asegura que durante el 2015 se registraron 67.149 personas en el mundo que fallecieron por lesiones autoinfligidas cuyas edades oscilan entre 10 y 19 años.

En ese mismo año hubo 6.425 suicidio de los cuales 674 se registraron en jóvenes de entre 10 y 17 años y como en años anteriores la mayoría ocurren en manos de la población masculina con 396 casos registrados y 278 en población femenina.

Información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indica que la tasa de suicidio en varones es de 3.2 por cada 100.000 habitantes mientras que en mujeres es de 1.8 por cada 100.000.

Aunque la estadística mexicana no es relevante en comparación con países como Rusia, cuya tasa asciende hasta en 30 por cada 100.000, en México se ha registrado un incremento importante desde hace cinco años en lo que ha crecido hasta en un 400 por cien.

Aunque se han incrementado las líneas de apoyo para evitar el suicidio y se han implementado medidas como evitar las páginas de internet que se encargan de difundir información que incite a la violencia autoinfligida en los jóvenes.

En Aguascalientes del año 2014 al 2015 cambió de 8.6 a 9.6, en Tabasco de 6.9 a 7.2, Campeche de 9.4 a 10.2, Baja California Sur de 4.5 a 5.1 y en Sonora de 7.9 a 8.8.