La Diabetes Mellitus 2 (DM2) actúa silenciosa e insidiosamente porque, asociada con otras enfermedades, mata de forma callada deviniendo con frecuencia en daños con frecuencia irreparables si no se atajan a tiempo, especialmente en patologías cardiovasculares. “El 70 por ciento de los pacientes con DM2 tiene dislipidemia; el 75 por ciento sobrepeso y el 63 por ciento es hipertenso”, refiere el doctor Anselm Gitt, especialista en Medicina Interna, Cardiología y Cardiología Intervencionista del Hospital Ludwigshafen Heart Centre de Alemania,  lo que trae como consecuencia que 2/3 de las personas mayores de 65 años con esta diabetes fallezca por algún tipo de patología cardiovascular (CV).

Esta incidencia silenciosa se hace más dramática al conocer que actualmente 415 millones de personas en el mundo vive con diabetes, incidencia que puede elevarse a tragedia sabiendo que de no atajarla drásticamente en el año 2040 podrán ser 648 millones los diabéticos en el mundo (10 por ciento de los adultos), de los que el 90 por ciento serán pacientes DM2.

Estos datos han sido expuestos por especialistas reunidos en Frankfurt en una jornada organizada desde la Alianza por la Diabetes de Boehringer -Lilly con periodistas europeos especializados en salud. En el encuentro se puso de manifiesto lo perentorio que resulta concienciar sobre la DM2 y las dolencias asociadas que desembocan casi inexorablemente en una enfermedad cardiovascular.

“Teniendo en cuenta que las patologías CV son la principal causa de muerte en personas que sufren diabetes, la alta incidencia de la DM2, que además va en aumento, resulta absolutamente dramática”, explicaba en la reunión de Frankfurt la doctora  Sarah Jarvis, especialista de Atención Primaria del Hospital Richford Gate Medical Practice de Londres. Por “lo que hay una necesidad urgente de mejorar la protección del corazón y reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular y muerte en las personas con DM2, precisamente atajando esta diabetes”, añadía.

Entre los factores patofisiológicos que contribuyen a la hiperglucemia el doctor  Gitt refirió los fallos en la absorción renal de glucosa, el incremento de la producción de glucosa en hígado, desarreglos en la absorción intestinal de glucosa y “por supuesto las disfunciones en los neurotransmisores hipotálamo-hipófisis reguladores de la glucemia y los desajustes en la producción pancreática, entre otros”, como destacó el profesor Luc Van Gaal, jefe del Departamento de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo en el hospital Antwerp de Bélgica. Precisamente para atajar estos fallos se hizo un resumen de la evolución de la farmacología en los últimos años, presentando un nuevo producto, el SGLT2, inhibidor del transportador de sodio-glucosa, que está resultado eficaz en la bajada de los ratios de hospitalización por fallos cardíacos en pacientes con DM2; teniendo en cuenta que el incremento de DM2 induce el aumento de LDL-colesterol y que este es uno de los factores más importe de riesgos cardiovasculares hasta hacer que estos sean la principal causa de muerte en diabéticos, atajar la DM2 con fármacos como SGLT2 contribuye de forma muy importante a reducir en personas diabéticas el riesgo de CV. En la jornada también se dejó claro que los hábitos de vida son fundamentales en esta patología: el control de la dieta, especialmente de las grasas saturadas tanto como el de los azúcares simples, así como realizar ejercicio moderado son métodos idóneos y muy recomendables para que la DM2 se ralentice o incluso no se desarrolle.

Es imprescindible “el esfuerzo de colaboración multidisciiplinar”

“Cada seis segundos fallece una persona por diabetes y cada 12 un paciente con DM2 por riesgo cardíaco”, añadió Jarvis, ya que la asociación diabetes con sobrepeso, hipertensión arterial y dislipidemia lleva casi indefectiblemente a la enfermedad cardiovascular (CV)”, resaltó.

Así que resulta manifiestamente evidente que la progresión de la DM2 que nos anuncian los expertos es un desafío multifactorial. “Lo que requiere avanzar en la línea de colaboración entre especialistas a la hora de compartir toma de decisiones sobre la terapia y estratificar de reducción de riesgo CV”, aseguró el doctor  Gitt, que cree imprescindible “el esfuerzo de colaboración multidisciplinar” para el seguimiento monitorizado de los efectos cardiometabólicos adversos, pues de lo contrario seguirán abundando los efectos insidiosos derivados de la DM2. Dieta, ejercicio, control médico rutinario y farmacología asociados contribuirán al descenso de esta epidemia tan silenciosa como insidiosa.

En la reunión quedó claro el aldabonazo a los sistemas de salud sobre la necesidad de urgente de mejorar la protección del corazón y del riesgo CV atajando de raíz la DM2 como camino más idóneo si no queremos que su epidemia sea aún peor que lo previsto.