Los pacientes de epilepsia en España cuentan desde hoy con una nueva opción terapéutica para su enfermedad, la retigabina. Se trata de un medicamento que, en un principio, está indicado para usarse en combinación con antiepilépticos de primera elección, como el ácido valproico o la carbamazepina, entre otros.

La razón, según explicó el coordinador de la Unidad Multidisciplinar de Epilepsia del Hospital Universitario y Politécnico la Fe de Valencia, el Dr. Vicente Villanueva, es que el fármaco se ha desarrollado para los pacientes que no responden a los tratamientos tradicionales, los que el neurólogo prescribe en primer lugar para controlar los ataques que caracterizan a esta dolencia.

En el caso de la epilepsia, la fármacorresistencia es un problema muy importante, ya que un 30 por ciento de los pacientes sigue sufriendo ataques a pesar de estar medicados. Por esta razón, cualquier nueva opción terapéutica es muy bien recibida por los expertos, que esperan conseguir reducir esta cifra.

“El fármaco actúa sobre una de las fases del desarrollo del potencial de acción de las neuronas, un mecanismo de acción no utilizado hasta ahora”, subrayó el Dr. Villanueva, que afirmó que los médicos están muy esperanzados con esta nueva alternativa.

En concreto, la retigabina favorece la apertura de los canales de potasio del cerebro, lo cuales desempeñan una papel fundamental en la regulación de la excitabilidad neuronal y, por lo tanto, en el control de las crisis epilépticas.

El especialista del hospital valenciano explicó que todos los nuevos antiepilépticos entran en la clínica como tratamientos combinados, aunque no descartó que, en un futuro, se pueda utilizar como monoterapia. El Dr. Villanueva comentó que “afortunadamente” en los últimos años sí se está observando una entrada más o menos regular de nuevos medicamentos para este campo, con los que se intenta que haya cada vez menos personas que, a pesar de estar diagnosticadas y tratadas con epilepsia, sigan sufriendo crisis.

Este en un problema importante de salud pública, no sólo por el elevado número de pacientes (unos 150.000 en España, del total de 400.000 epilépticos), sino porque la mortalidad entre estos enfermos es “entre tres y cinco veces” mayor que en la población sana, como subrayó el Dr. Villanueva.

Este experto explicó que alrededor de un 30 por ciento de las epilepsias son de origen genético, aunque no vinculadas a un solo gen, sino a varios. Para el resto de los casos de epilepsia hay diversos factores de riesgo, como haber sufrido una traumatismo craneoencefálico, tener un tumor cerebral o hacer padecido un ictus.

La aprobación y posterior introducción en las farmacias de retigabina, desarrollada conjuntamente por los laboratorios GSK y Galeant, ha sido precedida de una importante labor de investigación clínica. En concreto, han sido los datos de los ensayos clínicos RESTORE 1 y RESTORE 2 los que han supuesto el aval definitivo para su introducción en la práctica clínica.

En estos estudios se analizó el efecto del fármaco en la población a la que está destinada: los pacientes resistentes al tratamiento. En comparación con el placebo, el medicamento logró reducir hasta en un 55 por ciento la frecuencia de las crisis, siempre en combinación con otros antiepilépticos.