El concepto de calidad de vida relacionada con la salud se refiere a cómo una persona percibe su salud física y mental. Es una medida del impacto de la enfermedad en el paciente, su vida diaria, su sentimiento de bienestar y su funcionalidad.

Por lo tanto, afecta a factores tanto personales como ambientales y tiene componentes objetivos y subjetivos para cada uno de los pacientes.

Esta calidad de vida se ve influenciada por las relaciones interpersonales, el desarrollo personal, el bienestar físico, emocional y material, la autonomía personal y la consecución de metas y objetivos, entre otros factores.

Definición de la OMS

Según la OMS, la calidad de vida es la percepción del individuo sobre su posición en la vida dentro del contexto cultural y el sistema de valores en el que vive y con respecto a sus metas, expectativas, normas y preocupaciones.

Son un conjunto de factores que hacen que la persona sienta bienestar, tanto en el plano emocional como en el material y físico.

La calidad de vida debería ser el primer objetivo a tener en cuenta en el tratamiento, puesto que no solo implica la sintomatología propia, sino también influye en todas las esferas y aspectos de la vida diaria del paciente.

Mejor pronóstico

En la medida en la que se es capaz de mantener una adecuada normalidad y estabilidad, tanto en la sintomatología del paciente (con tratamiento farmacológico y psicoterapéutico), así como en los demás aspectos (relaciones interpersonales, inclusión en la sociedad, autonomía y toma de decisiones, etc.), mejor será el pronóstico, evolución a largo plazo de la patología, y por lo tanto, la calidad de vida de los pacientes.

Para conseguir una buena calidad de vida, no solo hay que tratar los síntomas positivos, sino también los negativos y cognitivos. Una de las ventajas de la cariprazina es que los pacientes refieren que su calidad de vida mejora porque se sienten más activos y funcionales en su día a día.

Bienestar subjetivo

El bienestar subjetivo se refiere a lo que las personas piensan y sienten acerca de sus vidas y las conclusiones cognoscitivas y afectivas que alcanzan cuando evalúan su existencia. Es importante para conocer su nivel de felicidad y satisfacción con la vida que presenta un individuo. Esta puede dividirse en varios ámbitos, como son el personal, el laboral, el material y de pareja.

Algunos autores hablan de seis factores en los que se basaría en bienestar subjetivo, como es la autoaceptación, el crecimiento personal, los propósitos vitales, las relaciones positivas con otros, la autonomía y el dominio medioambiental.

La funcionalidad y la calidad de vida juegan un papel importante en el bienestar subjetivo. La pérdida de funcionalidad en varios ámbitos, como la movilidad, cuidado personal, actividades de la vida diaria y participación en la sociedad, se relaciona con un menor bienestar subjetivo.

Relación

Los autores recuerdan que la calidad de vida y la funcionalidad son conceptos íntimamente relacionados. La calidad de vida en salud mental es un estado de bienestar en el que la persona se encontraría en equilibrio. Es capaz de realizar sus actividades diarias, hacer frente al estrés normal de la vida, trabajar de forma productiva, relacionarse de manera adecuada con su entorno familiar y ambiental y contribuir a su comunidad. Cada uno de estos factores tiene un peso o importancia para cada paciente.

Por tanto, cualquier variación que pueda haber en alguno de estos factores, incluso sin que supusieran criterios diagnósticos de patología mental, podría tener repercusión en una alteración de la funcionalidad y, por lo tanto, en la calidad de vida de los pacientes.

Aquí también entra en juego la autoexigencia del paciente y las ganas de finalizar el proceso para estar bien. Cariprazina representa una ventaja al mejorar el rendimiento cognitivo y evitar la mayoría de los efectos secundarios frente a otros fármacos a la hora de recuperar la funcionalidad dentro de los diferentes ámbitos de la vida del paciente.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Javier Alberca de Castro, José Ángel Alcalá Partera, Alfonso Rosa Ruiz, Laura Martínez Sadurni, Amira Trabsa Biskri, Natalia Mesa Rodas, Isabel Castillo García y Marta Marín Mayor.