La Cámara de Representantes de EEUU ha aprobado, con 241 votos a favor y 155 en contra, un proyecto de ley que prohíbe todo tipo de clonación humana, ya sea con fines reproductivos o terapéuticos, según recoge el diario EL MUNDO.

La medida, promovida por los legisladores Dave Weldon (republicano por Florida) y Bart Stupak (demócrata por Michigan), penaliza la clonación e impone diez años de prisión y una multa de un millón de dólares para quienes la contravengan.

El proyecto de ley se aprobó tras una jornada de acaloradas discusiones entre legisladores que se oponen totalmente a esta práctica por cuestiones éticas y morales, y quienes defienden la clonación terapéutica como parte de investigaciones para curar diversas enfermedades crónicas.

La medida pasa ahora al Senado, donde ya tiene más de una veintena de partidarios. El presidente George W. Bush ha dicho que vetará cualquier proyecto de ley que permita la clonación humana, porque considera que los problemas éticos y morales que presenta esta práctica no se pueden ignorar en pos de nuevos descubrimientos científicos.

"La Cámara baja ha hablado de forma clara, firme y bipartidista sobre el asunto de la clonación humana. Ahora le toca el turno al Senado, que no puede darse el lujo de permanecer callado", dijo en un comunicado el senador republicano Sam Brownback (Kansas).

Un proyecto similar se aprobó el año pasado en la misma Cámara baja, pero quedó estancada en el Senado.

Sólo un tipo de clonación

Brownback y la senadora demócrata Mary Landrieu (Luisiana) promueven un proyecto de ley que también prohíbe todo tipo de clonación humana.

Para Brownback, no hay distinción entre la clonación para fines reproductivos o médicos, y los esfuerzos de grupos como la secta de los Raelianos, que abren la puerta a propiciar fábricas de "repuestos" o experimentos con embriones humanos.

La votación de la Cámara baja representa una importante victoria para grupos religiosos y anti-aborto, que cabildearon en contra de la clonación porque consideran que la vida comienza desde la primera división de células en el útero.

La medida "previene lo que sería la creación de granjas de embriones humanos en EEUU" y que los humanos sean convertidos en mercancía, dijo en un comunicado Ken Connor, presidente del Consejo de Investigación Familiar (FRC) que cabildeó en contra de la clonación.

"Cuando se trata de la vida humana, es hora de enviar un mensaje al mundo de que EEUU antepone sus principios a las ganancias", agregó.

Obstáculo a la ciencia

Buena parte de la comunidad científica, respaldada por grupos que defienden los derechos de los pacientes, sostienen que la medida es un gran obstáculo para la investigación con las células madre, capaces de regenerar cualquier tejido u órgano humano.

El asunto enfrenta a la Casa Blanca y a la mayoría de los republicanos, que se oponen a la clonación, con muchos demócratas y grupos científicos, que ven posibles beneficios en la clonación para curar enfermedades crónicas.

Entre los demócratas que apoyan la clonación para fines terapéuticos figura el senador Edward Kennedy (Massachusetts), quien impulsa en la Cámara alta su propia medida para permitir cierto tipo de investigaciones.

En el Senado la medida requiere de 60 votos para contrarrestar cualquier táctica dilatoria de la oposición y llevar la propuesta a voto. Precisamente a falta de esos votos, la medida quedó estancada en el Senado cuando esa Cámara estaba bajo control de los demócratas, que lo perdieron en las elecciones de noviembre.