La realización de cambios estructurales en el sistema sanitario para conseguir un adecuado abordaje del cáncer de pulmón es uno de los desafíos apuntados por los expertos participantes en la Jornada ‘Innovación y retos pendientes en cáncer de pulmón’, organizada por la Asociación Española de Afectados por Cáncer de Pulmón (Aeacap) y Roche Farma España. Además, los médicos han apuntado que es necesario mejorar la financiación para apoyar la innovación y el acceso a las nuevas terapias, y también han echado en falta la realización de un programa de registro de tumores. La jornada se ha celebrado en la sede del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, pero finalmente ninguno de sus representantes ha podido asistir a la jornada, lo que ha sido criticado por los asistentes.

Cantidad y calidad de vida

El impacto de los nuevos abordajes terapéuticos en el cáncer de pulmón ha sido el tema sobre el que ha hablado Lola Isla, jefa de Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza. Según ha explicado, el desarrollo de la Medicina de Precisión ha supuesto una doble ventaja; por una parte, se han multiplicado por tres y cuatro veces las posibilidades de supervivencia. Por otro lado, ha mejorado la calidad de vida de las personas supervivientes. Además, la tolerancia a los nuevos tratamientos es buena y los pacientes acuden menos a los Servicios de Urgencias.

“La inmunoterapia ha logrado su primer gran hito en el tratamiento para el cáncer de pulmón, para el que hasta entonces apenas teníamos terapia efectiva, aparte de la cirugía”, ha recordado la especialista. “En los primeros ensayos clínicos realizados hace menos de diez años pudimos ofrecer a nuestros pacientes la nueva inmunoterapia, que resultó eficaz en cáncer de pulmón. La nueva terapia consigue una mejor tolerancia que la quimioterapia, y tenemos largos supervivientes que se benefician especialmente de este tratamiento. Más adelante sabremos si estas personas están totalmente curadas, pero por ahora viven con esa enfermedad durante mucho tiempo y con buena calidad de vida”.

Respecto al futuro, la Dra. Isla ha avanzado que existe “una gran posibilidad de mejora, con nuevas estrategias, combinaciones, y la posibilidad de identificar biomarcadores que permitan elegir mejor a los pacientes que se puedan beneficiar de los tratamientos disponibles”.

El estigma del tabaquismo

Durante la charla entre médicos y pacientes, algunos afectados por cáncer de pulmón han hablado del estigma que supone para el paciente ser o haber sido fumador. En este sentido, los expertos han reclamado no solo un endurecimiento de las leyes relativas a la prohibición de fumar, sino también la exigencia del cumplimiento de las normas vigentes. “En el hospital, los fumadores le piden fuego al guardia de seguridad”, ha comentado Javier de Castro, jefe de Sección de Oncología Médica del Hospital Universitario La Paz de Madrid.

Acceso a la innovación en biomarcadores

Los retos en cáncer de pulmón es el tema de la jornada organizada por la Aeacap.De las nuevas posibilidades diagnósticas ha hablado Federico Rojo, jefe de Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid: “En el laboratorio estudiamos las alteraciones en los órganos y en los tejidos del paciente. Recibimos las muestras, las analizamos y emitimos un informe que permite a los oncólogos decidir un tratamiento. Nuestra especialidad es muy antigua, Ramón y Cajal ya era patólogo. La diferencia es que en la actualidad nos encargamos de hacer análisis de las características biomoleculares o biomarcadores”.

Según este experto, las “barreras fundamentales” para avanzar en este ámbito son las referidas a la financiación para mejorar el acceso a los biomarcadores. “En España el diagnóstico no está recogido en ninguna guía oficial, en ninguna cartera de servicios mínimos, por lo que en nuestra práctica diaria tenemos que negociar con nuestra gerencia hospitalaria para poder hacer una prueba genómica concreta. La financiación, por tanto, no parte directamente de la Administración sanitaria, sino que es una decisión que depende de la gerencia del hospital y, en muchas ocasiones, de la industria farmacéutica”.

Almacenamiento y control de datos

En la misma línea, el Dr. Javier de Castro ha reivindicado “un cambio de estrategia, porque el diagnóstico del cáncer de pulmón no puede basarse solo en un análisis morfológico. Todos los avances terapéuticos no serían tan útiles si no se puede diagnosticar bien la enfermedad”. Otro reto para el sector sanitario es la acumulación de datos que se producen con la irrupción de estas nuevas terapias, según ha dicho el jefe de Servicio de Oncología Médica de La Paz. “Necesitamos nuevos sistemas de almacenamiento y de control. No hablamos solo de datos clínicos, sino también genéticos, por lo que es necesario protegerlos para el futuro. Si el Hospital Ramón y Cajal o el 12 de Octubre secuencia cada año a unos 1.500 pacientes, el volumen final de datos que necesitamos almacenar y seleccionar es todo un reto para el que el sistema no está preparado”.