Un equipo de investigadores de la Universidad de Chicago ha encontrado evidencia de que el cannabidiol (CBD), un producto de la planta de cannabis, es capaz de inhibir la infección por SARS-CoV-2 en células humanas y en ratones.

El estudio, publicado en Science Advances, ha encontrado que el CBD mostró una asociación negativa significativa con las pruebas positivas de SARS-CoV-2. Lo vieron en una muestra nacional de registros médicos de pacientes que tomaban este medicamento, aprobado por la FDA, principalmente para tratar su epilepsia.

El cannabidiol tiene estatus de fármaco en Estados Unidos. Es viable como tratamiento y no puede comercializarse como suplemento dietético. Los investigadores señalan que, aunque la información aún es limitada, ya se han ido publicando algunos estudios que informan de que ciertos cannabinoides tienen efectos antivirales contra el virus de la hepatitis C y otros virus.

"El CBD tiene efectos antiinflamatorios, por lo que pensamos que tal vez detendría la segunda fase de la infección por COVID que involucra al sistema inmunológico, la llamada ‘tormenta de citoquinas’. Sorprendentemente, inhibió directamente la replicación viral en las células pulmonares", ha expuesto Marsha Rosner, profesora Charles B. Huggins en el Departamento de Investigación del Cáncer de Ben May y autora principal del estudio, según recoge una nota de la Universidad de Chicago.

Descubrieron que, por encima de un cierto umbral de concentración, el CBD inhibía la capacidad de replicación del virus. Los científicos probaron las tres variantes preocupantes del SARS-CoV-2 (α, β y γ), además de la cepa original. El CBD inhibió de manera similar su capacidad para infectar célula.

Actúa temprano en el ciclo de infección

"El CBD fue muy efectivo (~95–99 %) para inhibir la expresión de la proteína spike del SARS-CoV-2 en las células huésped a las 2 y 6 horas después de la infección posterior a la entrada. Esto fue así incluso en presencia de anticuerpos contra la proteína espiga para prevenir la reinfección", señala el estudio.

Esto "sugiere que el CBD actúa temprano en el ciclo de infección, en un paso posterior a la entrada. El CBD también fue parcialmente efectivo (~60 %) en la inhibición del SARS-CoV-2 15 horas después de la infección, lo que sugiere un posible efecto secundario en el ensamblaje y la liberación del virus".

También comprobaron que el CBD inhibe la expresión del ARN viral. Asimismo, revierte los cambios inducidos por el virus en la expresión del gen del huésped. E induce la respuesta al estrés del retículo endoplasmático del huésped y las respuestas inmunitarias innatas.

Necesitan más ensayos clínicos

"Este estudio destaca el CBD como un posible agente preventivo para la infección por SARS-CoV-2 en etapa temprana y merece futuros ensayos clínicos", concluyen los investigadores. Así, podrán determinar si el CBD podría eventualmente usarse como tratamiento preventivo o temprano para COVID-19.

Sin embargo, advierten que los efectos de bloqueo de COVID del CBD provienen solo de una dosis especialmente formulada de alta pureza que se administra en situaciones específicas. Por eso, advierten "contra el uso de formulaciones no médicas que incluyen comestibles, inhalantes o tópicos como terapia preventiva o de tratamiento en este momento".