Los adultos menores de 45 años que habían consumido cannabis recientemente tenían 2 veces más probabilidades de haber sufrido un infarto de miocardio, y esta relación era más fuerte en los consumidores frecuentes, según ha demostrado una nueva investigación publicada en el ‘Canadian Medical Association Journal’ (CMAJ).

Estos resultados se suman a las pruebas de estudios anteriores que muestran una relación entre el consumo excesivo de cannabis y el infarto de miocardio en personas hospitalizadas. El estudio actual examina detenidamente la relación que tienen la frecuencia de consumo de cannabis y el método de consumo con el riesgo de infarto de miocardio en adultos jóvenes de la comunidad que no tienen un alto riesgo de sufrir un infarto por su edad.

“Con la reciente legalización y despenalización, el consumo de cannabis está aumentando en los adultos jóvenes de Norteamérica, y no conocemos del todo sus efectos sobre la salud cardiovascular –explica Karim Ladha, científico clínico de Unity Health Toronto–.

Diferentes vías de consumo

Encontramos una asociación entre el consumo reciente de cannabis y el infarto de miocardio, que persistió a través de una serie de sólidos análisis de sensibilidad. Además, esta asociación fue consistente a través de diferentes formas de consumo de cannabis, incluyendo fumar, vaporizar y otros métodos como los comestibles. Esto sugiere que ningún método de consumo es más seguro que otro en este sentido”.

El gran tamaño de la muestra, la generalizabilidad y los datos detallados sobre el consumo de cannabis de este estudio transversal proporcionan una visión única de este creciente problema de salud pública.