E.P.- Participantes en el Congreso de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD), celebrado en Marbella, han analizado durante el encuentro las indicaciones de la cápsula endoscópica y su utilidad en el estudio de la hemorragia digestiva de origen oscuro aguda visible o crónica oculta, cuando no se consigue realizar su diagnóstico mediante exploraciones convencionales.

Los expertos subrayaron, asimismo, la utilización de este método de exploración en el estudio del dolor abdominal, que se acompaña de diarrea crónica, ante la sospecha de enfermedad de Crohn y sin evidencia de lesiones con las exploraciones convencionales (fibrogastroscopia, yeyunoscopia, fibrocolonoscopia e ileoscopia). La cápsula endoscópica puede ser útil, asimismo, para evidenciar la iatrogenia por fármacos (antiinflamatorios no esteroideos o anovulatorios), lesiones crónicas postradioterapia y cuando, por la clínica (hemorragia, anemia crónica, dolor abdominal, diarrea), se supone que puedan existir lesiones en el intestino delgado.

Si bien, según señalan los expertos "en pacientes irradiados o con intervenciones intestinales anteriores se aconseja el estudio previo del tránsito intestinal con el fin de evitar retenciones de la cápsula por estrecheces o estenosis secundarias".

Según indicaron los especialistas, "en algunas poliposis intestinales, como el síndrome de Peutz-Jeghers, puede estar indicada la cápsula como paso previo para completar su estudio y planificar la estrategia terapéutica (enteroscopia terapéutica, enteroscopia intraoperatoria o reacciones quirúrgicas), pero no como método de diagnóstico primario. "Este método está indicado, además, en el estudio de la malabsorción, especialmente cuando se sospecha que pueda existir un tumor tipo linfoma intestinal primario", subrayaron los especialistas.

Junto a estas aplicaciones, los participantes en el congreso indicaron la conveniencia del uso de la cápsula endoscópica en pacientes con enfermedad celíaca y en la búsqueda de un tumor carcinoide intestinal, así como otro tipo de tumores estomacales o en pacientes que debutan con metástasis hepáticas y síndrome carcinoide.

Contraindicaciones

Para estos especialistas, "la única contraindicación absoluta para el empleo de la cápsula endoscópica es la obstrucción o pseudoobstrucción intestinal". Si bien existen también "contraindicaciones relativas" como: disfagia, acalasia, divertículo de Zenker (hernia en la unión de la faringe con el esófago), gastroparesia, estenosis pilórica y pacientes con cirugía gástrica resectiva y derivativa. Por otra parte, y aunque en un principio se consideraba que a los portadores de marcapasos no se les podía administrar la cápsula, en la actualidad esta contraindicación se ha suprimido, dado que la experiencia ha demostrado que no se producen interferencias que hagan funcionar mal el marcapasos o la propia cápsula. Sin embargo, no deben realizarse exploraciones tipo resonancia magnética en pacientes que no hayan expulsado la cápsula y, en caso de embarazo, no está indicada la exploración en mujeres durante la gestación.

El funcionamiento de la cápsula, una vez administrada suele ser el adecuado y sólo en un escaso porcentaje de éstas funcionan mal, debiéndose repetir la exploración, lo que sí supone una incomodidad para el paciente. Por otra parte, algunos pacientes tienen problemas de vaciado gástrico, de tiempo de tránsito intestinal o de motilidad que hacen que no progrese adecuadamente la cápsula y que se obtenga una exploración parcial del intestino delgado, porque las baterías se agotan antes de sobrepasar la válvula ileocecal. Las complicaciones se producen en pocas ocasiones, pero pueden ser: retención de la cápsula en seno piriforme, divertículo de Zenker, por acalasia, estenosis, divertículos de colon y, excepcionalmente, el paso de la cápsula al árbol respiratorio.