Redacción.- Alrededor de unas 180.000 personas mueren anualmente a causa del asma, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, lo más alarmante es que en los últimos diez años la prevalencia de esta enfermedad se ha duplicado especialmente en los países desarrollados y en los niños. De hecho, se estima que en España el 5 por ciento de la población adulta padece esta enfermedad crónica respiratoria, mientras que en los niños, donde la repercusión se multiplica por dos, se ha convertido en la patología crónica más frecuente, según han informado desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Como cabe prever, los índices más altos de mortalidad tienen lugar en las naciones subdesarrolladas, con difícil acceso a los fármacos que actualmente se emplean para el control de esta enfermedad, aunque en España también se dan más casos de los que cabría esperar, sobre todo si se tiene en cuenta, que se trata de una afección "relativamente sencilla de controlar con los tratamientos actuales y del todo compatible con una perfecta calidad de vida", como ha señalado el doctor Héctor Verea, miembro de la citada Sociedad científica, y jefe del Servicio de Neumología del Hospital Juan Canalejo de La Coruña. Así, según indican los expertos, el problema no parece ser tanto la enfermedad en sí, sino su inusitada extensión en todo el mundo y las deficiencias en cuanto a su tratamiento.

En todo el mundo la OMS calcula que existen en estos momentos entre 100 y 150 millones de asmáticos, de los cuales las dos terceras partes aproximadamente son niños. Llama además la atención el que en los últimos diez años la prevalencia de esta enfermedad se haya duplicado en la población infantil, sin que se sepa muy bien el porqué de semejante incremento. En este sentido, el doctor Verea, se alinea con quienes creen que, paradójicamente, el incremento de afectados puede ser en gran parte consecuencia de mejores estándares de vida y de salud. "Los niños, por ejemplo, padecen ahora menos infecciones, de modo que su sistema inmunológico digamos que está "menos entrenado" y puede llegar a reaccionar de forma inusual ante sustancias alergizantes o situaciones emocionales que ,en cualquier otro caso ,no darían lugar a esa inflamación bronquial que está en origen de los síntomas del asma". Otras hipótesis, complementarias de la anterior, es que el incremento del número de casos tienen que ver también con el actual mejor diagnóstico de la enfermedad, así como con su carácter hereditario o por la presencia en el ambiente de más agentes susceptibles de desencadenar la reacción asmática.

"Resulta en todo caso muy significativo " ha señalado el citado especialista de la SEPAR – que actualmente la mayor incidencia de casos se esté produciendo en naciones más desarrolladas, como España, lo que parece indicarnos que hay algo en nuestro modo de vida que favorece la extensión de la enfermedad". Esa es una clave, aunque los expertos echan en falta una mayor concreción a la hora de explicar las causas por las cuales en Estados Unidos el número de asmáticos se ha incrementado en un 60 por ciento desde principios de los años ochenta o por qué en Europa Occidental paceden esta enfermedad el doble de personas que hace una década.

Sólo entre el 60 y el 70 por ciento de los pacientes sigue el tratamiento

"Con todo " añade el especialista de la SEPAR -, lo peor es que hay muchas personas que padecen la enfermedad y lo desconocen porque acuden al médico equivocado, por no hablar del alto porcentaje de pacientes que sí están diagnosticados pero no siguen las pautas de tratamiento indicadas".

El criterio del citado neumólogo es que sólo entre un 60 y un 70 por ciento de éstos cumple con la medicación, "lo que no sólo les condena a continuar sufriendo periódicamente los síntomas de la enfermedad, lo que les expone a un eventual agravamiento de consecuencias a veces imprevisibles". Sin embargo, frente a esta situación, lo positivo es que "el 80 por ciento de los niños con asma que reciben un tratamiento adecuado durante la infancia deja de sufrir esta enfermedad en la etapa adulta".