Cuando se habla de investigación en Medicina se tiende a pensar en la creación de nuevos tratamientos o de un mayor conocimiento sobre enfermedades oncológicas o neruológicas. Sin embargo, desde la Atención Primaria también se puede,  y se debe, analizar mucha información sobre la salud de las personas respecto a las que son las patologías más prevalentes. Con el objetivo de conocer cuál es la realidad de la investigación en Atención Primaria, la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), ha realizado un estudio observacional biométrico sobre la producción de investigaciones científicas en el ámbito de la Atención Primaria en España que se han publicados en revistas científicas entre 2013-2017.

Del mismo se desprenden diferentes conclusiones. La primera de ellas sobre cuáles son los aspectos más estudiados. En este sentido, las investigaciones relacionadas con temas clínicos siguen marcando la pauta y representan el 63,3 por ciento de los artículos publicados. Entre estos destacan los estudios relacionados con el aparato circulatorio (12,4 por ciento), los problemas psicológicos (10,7 por ciento) y los sistema endocrino, metabolismo y nutrición (10,0 por ciento), especialmente. Por otra parte, las investigaciones relacionadas con aspectos de gestión y organización de servicios sanitarios representan el 12,2 por ciento de la investigación en Atención Primaria; las que versan sobre actividades preventivas no centradas en un determinado problema de salud el 7,4 por ciento, y las investigaciones sobre utilización de medicamentos son el 6,2 por ciento.

Pese a ello, la mala noticia es que el aumento de la presión asistencial impide que este número de investigaciones vaya en aumento.  Según destaca el estudio, en los último años la investigación en AP ha sumado reconocimientos —la mediana del factor de impacto ha experimentado un discreto aumento respecto al periodo anterior (1,370 en 2008-2012 frente a 1,673 en 2013-2017)—, aunque “el volumen de producción científica no se ha incrementado, habiéndose incluso reducido ligeramente el número total de documentos recuperados e incrementado el número de primeros autores con una sola publicación”.

Diferencias territoriales

Otro de los factores  que analiza este informe es si hay diferencias por CC.AA. Si bien se observa que Cataluña (314), Madrid (122) y Andalucía (106) son las comunidades que aportan un mayor volumen de publicaciones durante el lustro estudiado, si se analizan estos resultado comparándolos con el contingente poblacional solo son tres comunidades las que aportan más 3 documentos por cada 100.000 habitantes.  La clasificación si se aplica este ratio, continúa encabezada por Cataluña (con 4,2 doc./100.000 hab.),  pero en esta ocasión le seguirían Aragón (3,9 doc./100.000 hab.) y las Islas Baleares (3,3 doc./100.000 hab.).

Por último, respecto al origen de las publicaciones relacionadas con investigación en Atención Primaria, en esta distribución, una buena parte de las publicaciones incluidas en este estudio son generadas por centros de salud (43,2 por ciento), seguidas de las unidades o institutos de investigación (17,9 por ciento), las unidades docentes, gerencias de AP o servicios de salud (15,3 por ciento) y las universidades (12,0 por ciento). El 11,6 por ciento restante surge de iniciativas investigadoras promovidas por las propias sociedades científica pero también por centros asistenciales como residencias o servicios de urgencias.