El secretario general de la Federación Estatal de Sanidad de CC.OO, Antonio Cabrera, ha dado a conocer su plan para adecuar en cuatro años la cualificación y clasificación del personal del Sistema Nacional de Salud a las funciones que desempeñan en la actualidad, que supondría un aumento de la masa salarial del 7,8 por ciento.

Desplegando este plan, desde CC.OO han detallado que en el primer año se debería finalizar con la disposición transitoria del Estatuto Básico del Empleo Público, que lleva vigente 12 años y que supone adaptar la clasificación de los empleados públicos al anterior sistema, que los dividía en los grupos A, B, C, D y E, de mayor a menor cualificación, al vigente, A1, A2, B, C1, C2 y agrupaciones profesionales. Esto implicaría una subida de la masa salarial del 1,8 por ciento, un coste que se refiere al salario base y que por eso se debería recogerse en los Presupuestos Generales del Estado.

El segundo y tercer año se debería implantar un nuevo modelo de clasificación profesional que corrija las situaciones de “discriminación” que existen, lo que repercutiría el 4 por ciento en el aumento de la masa salarial, ha dicho el secretario general de la Federación Estatal de Sanidad de CCOO.

Para el cuarto año, CC.OO aboga por iniciar el nuevo sistema de cualificación, para adecuar las competencias que se exige a los profesionales a las nuevas titulaciones. Como ejemplo, Cabrera ha dicho que a un celador no se le exige ninguna titulación, pero en el desempeño de su puesto, que “es la puerta de entrada al sistema sanitario” sí tiene una serie de competencias por lo que, al menos, debería contar con una titulación de Formación Profesional.

Una cuestión de presupuesto

Cabrera ha reconocido que esta es una propuesta ambiciosa, que requiere de un presupuesto importante, pero  que es posible desarrollarla en un periodo de cuatro años,  subrayando que redundará en la mejora de las condiciones laborales y retributivas del personal y también en el sistema sanitario.

Según ha detallado el sindicalista, si se redujera el uno por ciento el gasto farmacéutico se tendría “de sobra” para asumir esta adaptación profesional. El total de personal afectado por este plan suman 496.000 trabajadores en España, de los que unos 20.000 están en Aragón.

Por último, Antonio Cabrera ha indicado que ya han iniciado conversaciones con el Ministerio de Política Territorial y Función Pública y ha opinado que si se actualizara el sistema de cualificación y clasificación profesional del Sistema Nacional de Salud “se evitaría que muchos profesionales se fueran de España porque aquí no se les reconoce”, mientras que “se los rifan en Europa”, generando una escasez aquí.