La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CC.OO (FSS-CCOO) no considera suficientes las medidas que se están trabajando desde el Ministerio de Sanidad para reformar la estructura de la Atención Primaria, es por ello que el sindicato ha decidido elaborar sus propias propuestas, presentando un Plan Integral sobre la Atención Primaria del Sistema Nacional de Salud (SNS).

La primera medida que contempla este plan, y sin la que no se sostienen las siguientes, es la necesidad de un mayor presupuesto, volviendo a la reclamación histórica de dedicar a Atención Primaria el 25 por ciento del presupuesto sanitario. Una cifra que sigue alejada de la realidad. Tal y como recordaban desde el sindicato, según los últimos datos disponibles, que son de 2016, este porcentaje era del 13,5 por ciento. Todo ello, por supuesto, también incidiendo en que “la financiación del Sistema Nacional de Salud (SNS) no puede ser inferior al 7,2 por ciento del PIB”, tal y como afirmaban mediante un comunicado.

Si bien este plan contempla una amplia batería de propuestas, las mismas se concentran en cuatro categorías, distinguiendo las mejoras retributivas, las mejoras de las condiciones laborales, la estabilización de plazas y otras medidas también referentes a los recursos humanos.

Entre estas últimas destacan algunas como establecer ratios poblacionales por unidades básicas de Medicina Familiar-Enfermería topadas en un máximo de 1.500 Tarjetas Ajustadas por Edad (TAE), y ratios poblacionales por unidades básicas de Pediatría-Enfermería topadas en un máximo de 1000 TAE. Todo ello unido a disminuir al menos un 20 por ciento las cargas de trabajo en las zonas de transformación social sin que disminuya la retribución.

Mejoras concretas

Por otra parte, en cuanto a la estabilización de plazas cabe destacar la estabilización de plazas con ofertas de empleo público con una periodicidad de dos años para todas las categorías y periodicidad de los concursos de traslado y movilidad interna de no más de dos años.

Respecto a las mejores retributivas, se cita  la disminución de las diferencias en el complemento de productividad (en sus distintas denominaciones según comunidad autónoma) entre categorías, sin que esto suponga una pérdida de masa salarial en conjunto ni disminución retributiva para ninguna categoría. También, se propone tender a la homogeneización de las condiciones salariales de los trabajadores y trabajadoras del SNS, impidiendo que en ningún territorio quede por debajo de la media del nivel de las tres mejores Comunidades del Estado.

Por último, entre las propuestas dedicadas a las mejoras de las condiciones laborales, destacan el aplicar estrictamente la normativa sobre acumulo de cupo sin dejarla a criterio de valoraciones personales de cargos directivos y cargos intermedios. Asimismo, también se insiste en la aplicación real de la normativa laboral nacional y europea respecto a la regulación de los tiempos máximos de trabajo y de los descansos.