Las células derivadas de cardiosferas encapsuladas podrían resultar una alternativa terapéutica de gran interés en el campo de la Medicina regenerativa cardiaca. Así se desprende de un nuevo trabajo en el que han participado investigadores del CIBER-BBN y el CIBERCV. En concreto, este trabajo propone el uso de células derivadas de cardiosferas (CDC) encapsuladas, obtenidas a partir de tejido cardíaco, como terapia celular regenerativa.

El equipo ha comprobado que las características fenotípicas, el perfil de expresión génica, la capacidad de diferenciación a otros linajes celulares y la liberación de factores de crecimiento de estas células, no se ven alteradas por el proceso de encapsulación. Estos aspectos son esenciales dado que su preservación es imprescindible para la regeneración cardiaca. Además, este procedimiento las mantiene viables durante un mes, lo que favorecería la posible regeneración del tejido.

Por otra parte, que se mantenga una liberación sostenida de factores de crecimiento en estas células sugiere que la implantación de células derivadas de cardiosferas encapsuladas promoverá la formación de nuevos vasos sanguíneos. Por lo tanto, también la regeneración de tejido cardíaco infartado.

Células derivadas de cardiosferas

Las células derivadas de cardiosferas son células madre multipotentes. Estas secretan factores de crecimiento capaces de promover la revascularización y cicatrización del tejido infartado. Sin embargo, el uso de esta terapia se enfrenta a un gran desafío. Esta es la supervivencia y la retención de estas células después de su implante en la zona infartada. Cabe tener en cuenta que el corazón es un tejido que está en constante contracción y expansión. Esto conlleva la pérdida de estas células, pues son arrastradas por el torrente sanguíneo.

Para solucionar la baja retención de las células los investigadores proponen la encapsulación de las CDC de origen porcino dentro de una matriz tridimensional de alginato-poli-L-lisina-alginato como terapia para la regeneración cardiaca. Gracias a ello, las células encapsuladas podrán permanecer más tiempo adheridas al tejido, dándoles tiempo para ejercer su función. El objetivo final será comprobar su eficacia en modelos de infarto porcino.