La Universidad de Murcia, en colaboración con la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia y la nueva Red Española de Terapias Avanzadas del Instituto de Salud Carlos III, ha organizado el 16º curso “Terapias Avanzadas. Bases Científicas y Usos Clínicos”. Durante el mismo, una de las grandes protagonistas han sido las llamadas Células NK (natural killers).

Participaba en este encuentro José María Moraleda, coordinador de Terav y jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca (Murcia). Según el experto, las Células NK cuentan con dos claras ventajas. Por un lado, una potente actividad antitumoral innata sin restricción alguna. Por otra, la posibilidad de recurrir a donantes alogénicos. Es decir, no emparentados, pero con características genéticas similares a las del receptor. Todo ello  sin producirse rechazo o enfermedad de injerto contra receptor (EICR). Esto las convierte en “una importante plataforma alternativa para la generación de nuevas y mejoradas terapias CAR”.

El experto añadía que la posibilidad de disponer de CAR alogénicos, alo-CAR o CAR universales, hace factible disponer del medicamento celular “off de shelf”, en la farmacia hospitalaria. Es decir, para el momento en que se necesita. Es decir, con accesibilidad inmediata y sin los retrasos que hacen que esta terapia fracase en muchos pacientes. Todo ello supone “mejorar la eficiencia del CAR y su vida útil”, destaca el experto. Sin duda alguna, esto “constituye un adelanto fundamental para cualquier sistema de salud”.

Otros avances más allá de las Células NK

En este encuentro, además de las posibilidades de las Células NK se abordaron otras cuestiones. Entre ellas, los virus oncolíticos como nuevas y prometedoras herramientas contra el cáncer. “Se trata de una forma de inmunoterapia que utiliza un virus para infectar y destruir las células cancerosas”, afirma Moraleda. “No debemos olvidar que los virus son partículas que ingresan en nuestras células y/o las infectan, utilizando su maquinaria genética para replicarse y propagarse a las células circundantes no infectadas”.

Por otro lado,  “el creciente uso de terapias CAR-T está modificando rápidamente las indicaciones del trasplante hematopoyético. Este, como recuerda el experto, es el denominado genéricamente como trasplante de médula ósea. Así, por ejemplo, "en las patologías de linfocitos B, la utilización del trasplante alogénico ha disminuido significativamente en los últimos años, en favor de las terapias CAR-T".

El último bloque temático ha abordado la generación de terapias avanzadas de calidad. En este contexto,  se abren nuevos e importantes retos, como “la sofisticación que supone la manufactura de productos de terapia génica e inmunoterapia celular CAR, con nuevas herramientas de edición génica a escala clínica, y los nuevos productos de terapia celular somática”, concluía Moraleda.