Redacción, Santiago de Compostela.-La incorporación de nuevas tecnologías y equipamientos médicos suele ir destinada antes a los centros de salud urbanos que a los rurales, según ha puesto de manifiesto la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) en el transcurso del VI Congreso Mundial de Salud Rural de la Organización Mundial de Médicos de Familia (WONCA).

En opinión de esta Sociedad Científica, "la falta de rentabilidad y la necesidad de personal específico son dos de los elementos que dificultan la incorporación de determinados medios diagnósticos". Para el doctor García Burriel, coordinador del Grupo Rural de semFYC y su representante en el Grupo Rural Europeo (EURIPA), "el problema reside en que, por poner un ejemplo, un escáner no sería rentable ni deseable para una población de 15.000 personas, que es lo que suelen tener los centros de salud rurales. de ahí la necesidad de seleccionar los medios más útiles para la población rural y que no requieran el concurso de personal específico".

En la actualidad, tal como ha indicado el también vicepresidente del Comité Organizador del VI Congreso Mundial de Salud Rural "el médico rural tiene que asumir tareas impensables hace 10 ó 12 años, como el control del sintrom, la insulinización de diabéticos o la Cirugía Menor.

"Para avanzar en esta línea "prosigue García Burriel- se requiere un esfuerzo de todos: de los médicos rurales cuyo interés por asumir estas competencias se traducen en un mayor beneficio para la población. de otras especialidades, que, en ocasiones, han mostrado cierta resistencia a este tipo de avances. y de la Administración que debería estimular e incentivar más estas tareas, que muchas veces suponen para el médico rural un trabajo añadido a cambio de nada".