E.P.- Cerca de 6.000 personas realizan operaciones de cirugía estética en España, teniendo en cuenta que en las listas oficiales de la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Estética sólo constan 600 profesionales reconocidos, según datos del doctor Martín Ulloa, coordinador de la Unidad de Cirugía Plástica y Estética del Hospital coruñés de Nuestra Señora del Belén. Ulloa, que es vocal de la Sociedad Gallega de Cirujanos Plásticos, asegura que esta entidad cientifica está elaborando un listado para establecer el número de cirujanos que operan en Galicia fuera de la legalidad. El Ministerio de Sanidad aprobó este año una ley reguladora para el sector, en la que se reconoce la especialidad de cirujano plástico reconstructor y estético. "Para serlo, el médico debe estar formado por la vía MIR, y haber pasado 5 años en un hospital como especialista", ha recordado Ulloa.

Los riesgos de someterse a una operación de este tipo sin un equipo profesional comienzan ya en el asesoramiento previo, ha apuntado este experto, quien asegura que rechaza a un 30 por ciento de las personas que acuden para ser operadas, ya que no se puede someter a intervenciones de cirugía estética a "pacientes con cardiopatías, problemas hepáticos o pulmonares, o simplemente individuos psicológicamente no preparados".

El mayor peligro radica, según Martín Ulloa, en la intervención, ya que una operación de cirugía estética "debe practicarse con un equipo quirúrgico, y en un hospital, donde el paciente esté monitorizado", ya que por ejemplo, "uno de cada 10.000 pacientes de rinoplastia puede morir, si se abusa de la anestesia.Cuando se realiza una liposucción, se saca grasa, y el cuerpo sufre cambios metabólicos, hay que controlar continuamente al paciente", ha afirmado Martín Ulloa. En Galicia, el 70 por ciento de los pacientes de cirugía estética son mujeres, que se someten a blefaroplastias (correción de bolsas de ojos), liposucciones y aumentos de pecho, mientras que los hombres se decantan sobre todo por la liposucción.