El Sindicato Médico de Castilla la Mancha CESM-CLM ha querido aportar algunas cifras a la problemática de la actual sobrecarga de la Atención Primaria. Un reto que sufren tanto los usuarios del sistema en su día a día como los facultativos, que ven con impotencia cómo se deteriora la asistencia. De esta forma, CESM-CLM denuncia que algunos médicos llegan a atender casi cien pacientes diarios.

Una situación que tiene como origen la sobrecarga de pacientes con COVID leve, pero también las bajas de los compañeros contagiados. Todo ello, sumado a las vacaciones y los permisos, hace que se sufra de una falta de personal. Esto se traduce en que el resto de facultativos ha de asumir las agendas de los compañeros ausentes, más las urgencias que llevan a última hora.

Por ello, el sindicato insiste en que no es de recibo que haya consultas absolutamente masificadas. El problema, aclaran, no solo es a causa del COVID. También por los déficits de recursos humanos y presupuestarios que arrastra desde hace décadas la Atención Primaria.

Casi cien pacientes diarios

En concreto, explican que el día a día de la jornada laboral de un médico de Atención Primaria es una aventura. No obstante, existe un abismo entre número inicial de pacientes de la agenda, unos 35 o 40, y el transcurso de la jornada. Durante la misma, se llega a duplicar o triplicar el número de pacientes. Así, se llegan a atender finalmente más de 75, 80 e incluso superar la cifra de cien pacientes diarios en algunos Centro de Salud. Estas son agendas diarias inasumibles e imposibilitan que se ofrezca una atención al paciente de calidad y seguridad. La propuesta de CESM-CLM es limitar las agendas a un máximo de 40 pacientes diarios.

No obstante, esta situación está llevando a los facultativos al agotamiento e impotencia ante la falta de previsión de medidas. Asimismo, a un aumento de la prevalencia del síndrome de burnout entre los sanitarios.