Actualmente la tasa de temporalidad en diferentes administraciones está fijada en una cifra idónea del 8 por ciento. La realidad es que hay diferentes comunidades autónomas donde se llega a superar el 50 por ciento o más de temporalidad en Sanidad. Una situación que la crisis sanitaria ha destapado como insostenible, pero que necesita una reflexión en el largo plazo. Así lo plantean desde la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM).

En concreto, CESM ha emitido un nuevo comunicado para denunciar esta situación y pedir soluciones inmediatas. “Necesitamos soluciones inmediatas -y quizás extraordinarias- para solucionar la alta tasa de temporalidad actual y los desequilibrios que presentan las distintas comunidades autónomas”, reclaman. Aunque “también necesitamos que se contemplen soluciones a medio plazo, para que la forma habitual de contratación en el Sistema Nacional de Salud no siga siendo un abuso de la temporalidad en fraude de ley”.

El problema de fondo es que esta temporalidad genera que haya escasez de profesionales. Un dato que de nuevo se ha hecho evidente con la pandemia. No porque no se formen profesionales, sino porque no hay contratos suficientes o adecuados para los mismos. “El motivo de esta fuga de facultativos es multifactorial: gran sobrecarga de trabajo, bajos salarios comparados con otros países y sobre todo una creciente precariedad”, denuncian.

Diferentes casos en la tasa de temporalidad

CESM también deja claro que no todas las situaciones son iguales dentro de los temporales de Sanidad. Están los interinos de larga duración, muy numerosos en algunas comunidades autónomas donde no ha habido prácticamente Ofertas de Empleo Público en los últimos años. Asimismo, estarían los llamados sustitutos, donde la casuística es muy amplia y el número muy amplio.

Por otra parte, otro grupo de temporales también muy numerosos son los llamados eventuales. En este caso, aunque la normativa tanto estatal como europea es clara en establecer límite para las mismas, las eventualidades se prolongan en el tiempo sine die. Esta situación se considera en fraude de ley.