La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha presentado este miércoles un nuevo estudio. El objetivo del mismo es pedir la jubilación anticipada para facultativos con jornada laboral nocturna. El mismo lo ha elaborado el grupo de nocturnidad del sindicato madrileño AMYTS y los responsables de salud laboral de la Confederación.

El trabajo se centra en las peculiaridades del trabajo médico, que los pone a disposición de la sociedad 24 horas al día durante toda su vida laboral. No obstante,  el trabajo nocturno es uno de los aspectos más comprometidos para la salud del trabajador.

De hecho, la nocturnidad influye negativamente en dos aspectos importantes de la vida de los facultativos. El primero es el desarrollo de problemas de salud al exigir al organismo mantenerse activo en momento en los que está preparado para el descanso y la reparación física y psicológica. También en la adaptación a los efectos de conciliación familiar. No obstante, el trabajo nocturno mueve al trabajador a un triple desajuste entre el tiempo de trabajo, el reloj biológico y el tiempo social.

Argumentos para la jubilación anticipada

Respecto al desarrollo de problemas de salud, se incide en alteraciones del equilibrio biológico. Estos incluyen depresión, ansiedad, estrés, problemas de sueño, trastornos cardiovasculares, gastrointestinales o nerviosos, abuso de sustancias. También problemas relacionados con mayor incidencia de neoplasias, entre ellas, el cáncer de mama, de próstata o colorrectal. Se agrega que cada quince años de trabajo nocturno se produce un envejecimiento de unos cinco años.

Precisamente por las peculiaridades del trabajo médico nocturno, agravado en pandemia y por unas condiciones de descanso poco favorables . Es por ello que se considera que los trabajadores nocturnos facultativos deben acceder a una jubilación anticipada mediante un Real Decreto que garantice su protección a la salud  que garantice de esta forma su protección a la salud.