El importante paso que ha protagonizado el equipo de investigadores y clínicos del Instituto San Raffaele, en Milán, abre las puertas a ensayos clínicos para conseguir nuevas moléculas que consigan mitigar un tipo de migraña considerada como muy dañina, según recoge el diario ABC en su edición del sábado, 15 de febrero.

El profesor Giorgio Casari explica en "Nature Genetics" que la migraña hemipléjica familiar del tipo 2 está relacionada con una anomalía en el gen "ATP1A2", localizado en el cromosoma 1. Su alteración provoca un deficiente funcionamiento del sodio y del potasio que son bombeados por las células. Este investigador detalla que en lugar de tener una forma poligonal, las células mutantes son circulares y están inflamadas.

Esta circunstancia provoca dolor, destellos de luz y sensación de cosquilleo en la cabeza, que son considerados por los clínicos como algunos de los síntomas que caracterizan las migrañas severas.

Este equipo de científicos italianos empleó unos ciento cincuenta mil euros en el proyecto, durante cuatro años, para estudiar a seis generaciones de familias en las que muchos de sus miembros padecían migrañas.

Náuseas y vómitos

Todos ellos tenían en común ese gen alterado. El profesor Giorgio Casari se ha apresurado a anunciar que su hallazgo abre el camino a nuevos métodos terapéuticos, que se esperan conseguir pronto ya que el cromosoma 1 es uno de los más estudiados por los investigadores. La definición más admitida de migraña es una serie de ataques recurrentes de cefalea de intensidad, con frecuencia y duración variables, que suele estar asociada a náuseas y vómitos, con un marcado carácter familiar.

Según diversas estadísticas, entre el 40 y el 50 por ciento de los pacientes prevén la crisis migrañosa mediante el malestar antecedente que sienten antes del ataque. Perciben cambios de humor, trastornos en el apetito y en el ritmo intestinal, pesadez de cabeza y torpeza mental.