Redacción, Madrid.- "La determinación del perfil genético del cáncer de mama será uno de los principales factores pronósticos, por delante del tamaño del tumor o de la afectación ganglionar", según ha indicado el jefe del Servicio de Oncología del Hospital Doce de Octubre de Madrid y copresidente de la V Conferencia del Cáncer de Mama, el doctor Hernán Cortés-Funes, celebrada recientemente en Madrid. Este encuentro científico internacional, organizado bajo el patrocinio de la Fundación para la Investigación y Formación en Oncología (FIFO), reúne cada dos años a los más prestigiosos expertos en el manejo de este tipo de tumor y se ha convertido en un foro de referencia en el mundo para su estudio. Según datos aportados en esta reunión, cada año se diagnostican en España unos quince mil nuevos casos, y se producen unas 6.000 muertes anuales por esta enfermedad.

"Los más avanzados conocimientos en Genética y Biología molecular del cáncer nos permitirán en el futuro llegar a un diagnóstico cada vez más preciso, en función de los genes implicados, prever la evolución de la enfermedad y elegir la estrategia terapéutica más adecuada para cada tipo de tumor", ha añadido el doctor Cortés-Funes.

Según ha explicado este especialista, salvo en los estadios más iniciales, el cáncer de mama es una patología diseminada y no localizada, ya que " una célula cancerosa tarda en duplicarse aproximadamente unos cien días, por lo que hasta que se detecta un tumor de apenas dos centímetros de espesor tienen que producirse en torno a 30 duplicaciones, lo que supone que lleva desarrollándose unos ocho años en el organismo. Además, durante este tiempo es más fácil que se desprendan células tumorales y que éstas se dispersen por el torrente circulatorio y los demás órganos y tejidos".

A partir del momento en que se establece el diagnóstico, los especialistas disponen de una serie de elementos que les permiten saber cómo va a evolucionar un tumor. De este modo, un simple dato anatómico, como la extensión de las células tumorales a los ganglios de la axila, permite saber con bastante certeza la naturaleza de ese cáncer. "Los nuevos avances nos van a posibilitar también una identificación genética cada vez más precisa que nos permitirá conocer las alteraciones que afectan a las células tumorales, es decir, su capacidad para dividirse. Esta información puede explicar por qué un tumor de tamaño pequeño puede ser muy agresivo, extenderse y causar más complicaciones de las previsibles en un principio" ha agregado el doctor Cortés-Funes.

Cáncer familiar

En torno a un 18 por ciento de los casos de cáncer de mama se presentan en varias personas de una misma familia, pero sólo un 5 por ciento de ellos pueden considerarse realmente hereditario. Como ha matizado el jefe de Oncología del Hospital Doce de Octubre, "en las pacientes con cáncer de mama familiar este proceso tiende a aparecer en edades más tempranas y es frecuente encontrar tumores asociados en otras partes del cuerpo, especialmente, en el colon, el ovario o el útero".

"Los genes BCRA-1 y BCRA-2 están alterados en un 30 por ciento de las enfermas de cáncer de mama. Cuando una mujer tiene uno de estos genes mutado, y además se da la circunstancia de que su madre ha tenido cáncer de mama, hay en torno a un 80 por ciento de posibilidades de que ella también presente este tumor. El debate científico sigue abierto sobre qué actitud terapéutica adoptar en estos casos: proceder a la extirpación bilateral de las mamas o esperar a ver qué pasa".

Avances quirúrgicos y mejora del tratamiento post-cirugía

Entre los avances en la cirugía los expertos abogan por la reconstrucción inmediata de la mama en el mismo acto quirúrgico que se está procediendo a su extirpación. Esta práctica, que ya se está desarrollando en algunos hospitales del mundo, supondría evitar una segunda intervención quirúrgica y ahorraría costes sanitarios y sufrimiento humano.

Asimismo, el manejo terapéutico de este tumor ha experimentado en los últimos años importantes mejoras, que se han traducido en un incremento de los índices de respuesta al tratamiento y en una mayor esperanza de vida. Uno de los campos en el que se está produciendo más novedades, es en la quimioterapia adyuvante con el fin de destruir las micrometástasis que pudieran existir. Así, a quimioterapia sigue siendo, en estos momentos, la piedra angular en el manejo del tumor mamario, aunque es necesario profundizar en la mejora de su actividad, como ha advertido este especialista, ya que deben buscarse esquemas terapéuticos de quimioterapia más efectivos y mejor tolerados.

Por otra parte, esta V Conferencia se celebró escasas fechas después de la reunión de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO en sus siglas inglesas), y algunas de las novedades presentadas en el encuentro de la entidad científica norteamericana también fueron abordadas en la reunión desarrollada en Madrid. Entre ellas, un estudio que demuestra que los microarrays – chips que se encargan de interpretar el código genético de la célula tumoral – ayudan a identificar un subtipo de pacientes que responde mejor a una determinada terapia.

Y en este sentido, en España ya se está trabajando en estos microarrays, ya que según ha indicado el jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital de Vall d"Hebron de Barcelona, el doctor José Baselga, "en nuestro hospital ya estamos desarrollando estas investigaciones. Hasta ahora sólo podíamos hacer una biopsia y analizar el tipo de tumor. Con las nuevas técnicas es posible estudiar hasta 50.000 genes en cada tumor y establecer correlaciones que nos permiten conocer qué pacientes van a responder mejor a ciertos tratamientos de quimioterapia, en función de la expresión de los genes analizados" ha explicado este experto.