La industria farmacéutica es, junto con el automóvil, el primer sector inversor en I+D de nuestro país. Así lo ha expuesto el presidente de Farmaindustria, Juan López-Belmonte, en el Congreso de los Diputados. Con más de 1.200 millones de euros anuales, considera a este sector “el gran dinamizador de la investigación biomédica pública y privada”. Pero insiste en que se puede dar un paso más allá. Incluso convertir a España en líder en la investigación de medicamentos. España tiene el potencial para convertirse en uno de los países líderes en materia de investigación de medicamentos en todo el mundo”, aseguró López-Belmonte.

En este sentido el presidente de Farmaindustria dio algunas claves para que esta afirmación se convierta en realidad. Entre ellas, tener una visión a largo plazo, colaboración público-privada, digitalización y reconocimiento del valor de la innovación. “Todas ellas serían las bases para una estrategia que aproveche la ventaja competitiva de nuestro liderazgo en ensayos clínicos”.

Estas declaraciones tuvieron lugar en una comparecencia en una subcomisión dentro de la Comisión de Ciencia, Innovación y Universidades del Congreso de los Diputados. La misma estudia el desarrollo del Pacto por la Ciencia y la Innovación. Es por ello que Farmaindustria defendió la oportunidad que supone realizar una apuesta decidida por la investigación biomédica.

Investigación en medicamentos en España

Según Juan López-Belmonte, en España, un tercio del total de la inversión en I+D se dedica a la salud. Esto nos convierte en una referencia internacional en ensayos clínicos de medicamentos. Todo ello proporciona una base sólida para competir con otros países. El objetivo final es convertirnos en uno de los grandes polos de atracción de inversión en investigación en medicamentos.

Por tanto, es necesario que se genere conocimiento robusto en este ámbito. También que se fomente la colaboración con las compañías farmacéuticas para que asuman el elevado coste y los riesgos que implica tratar de convertir ese conocimiento básico en un medicamento eficaz y seguro. “Y es que, aunque en España la investigación científica tiene unos niveles elevados, hay un déficit constatado de traslación a la industria del esfuerzo realizado. Y, consecuentemente, al mercado. Necesitamos solventar obstáculos y crear estímulos que nos permitan realizar una adecuada transferencia de tecnología y de conocimiento desde el sector público al privado”, concluía.

Para aprovechar esta oportunidad, el presidente de Farmaindustria propuso la colaboración entre Administración, sistema sanitario, comunidad científica, pacientes e industria. El objetivo es para definir y ejecutar “una estrategia de país adecuada, que, junto a un plan de inversión pública sostenido en el tiempo, que puede venir facilitado por los fondos europeos, y un marco flexible de colaboración con la iniciativa privada, debe colocarnos a la altura de los países de referencia en la UE”.