La Clínica Universidad de Navarra ha habilitado una sala de TAC como quirófano para poder administrar in situ braquiterapia, inicialmente, para el tratamiento de  tumores de próstata. Como se sabe, la braquiterapia es un procedimiento de radioterapia que consiste en la inserción interna de semillas radiactivas en el lugar exacto que se pretende tratar. Debido a esta precisión, la eficacia del tratamiento radioterápico es muy elevada. “La exactitud en el implante de las semillas es especialmente relevante ya que aquellos pacientes en los que la aplicación es más precisa presentan mejores índices de curación”, subraya el doctor Rafael Martínez Monge, director del Departamento de Oncología Radioterápica de la Clínica.

La braquiterapia se administra por el interior del organismo mediante catéteres que alcanzan la zona tumoral. Por este motivo es preciso efectuarla en quirófano. Hasta la fecha, los especialistas contaban con la ayuda de pruebas de imagen que aportaban gran precisión en el acceso hasta la zona afectada. No obstante, era después de la intervención cuando se podía comprobar mediante un TAC el punto exacto donde se habían implantado las semillas radiactivas.

El equipo de Oncología Radioterápica de la Clínica Universidad de Navarra ha obtenido hasta ahora una precisión del 92 por ciento en la aplicación de este procedimiento. Tan sólo en un ocho por ciento de los casos las semillas no conseguían una cobertura adecuada.

Actualmente, con la habilitación quirúrgica de una sala de TAC se consigue alcanzar la dosis de irradiación óptima en todos los casos. La adecuación quirúrgica de la sala del escáner ha sido posible gracias a la incorporación de una mesa quirúrgica especial, la primera de estas características adquirida en España, que por sus propiedades móviles permite bascular al paciente para conseguir una adecuada administración de la anestesia raquídea, sistema anestésico que se emplea en este tipo de tratamientos.

La mesa quirúrgica presenta además otras particularidades importantes. Se trata de un colchón que gracias a un sistema de circulación y emisión de aire permite el traslado, sin oscilaciones y sin apenas esfuerzo, del paciente al interior del escáner, una vez administrada la anestesia.

Con el paciente ya anestesiado, el oncólogo radioterápico puede proceder a efectuar la braquiterapia en la misma mesa del escáner sin necesidad de movilizar de nuevo al paciente. Este sistema permite al especialista comprobar en cada momento la situación de las semillas radiactivas implantadas mediante catéter y confirmar finalmente que su emplazamiento es el adecuado.

Si bien de momento la utilidad de esta sala de TAC quirúrgica se emplea únicamente para braquiterapia de cáncer de próstata, en  breve está previsto comenzar a emplearla para otras indicaciones.