El lugar de trabajo es un sitio idóneo para fomentar la salud cardiovascular. Así se ha puesto de manifiesto en una investigación del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC). Las principales conclusiones se han recogido en el estudio ‘Effects of a comprehensive lifestyle intervention on cardiovascular health: the TANSNIP-PESA trial’, publicado en European Heart Journal.

“Una gran parte de las enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse si se actúa sobre los factores de riesgo. Pequeños cambios saludables en nuestro comportamiento, sostenidos en el tiempo pueden ayudarnos a preservar nuestra salud cardiovascular”, han manifestado los investigadores.

Valentín Fuster, director general del CNIC, ha comentado que este estudio “ha sido un gran hito, por la complejidad de implementar un programa de estas características en un entorno laboral. Ha sido posible gracias a la colaboración y el trabajo de todos los implicados, y la excelente aceptación entre los participantes”.

“Los resultados lanzan un mensaje optimista, ya que un cambio a un estilo de vida más cardiosaludable es posible también en la edad adulta, pero necesita reintervenciones posteriores”, ha añadido. De hecho, un resultado de esta investigación ha apuntado que el efecto de la intervención va disminuyendo a lo largo del tiempo. Esto indica que este tipo de programas deben tener recuerdos frecuentes para conseguir cambios sostenidos que se mantengan a largo plazo.

El estudio ha recibido financiación de la Fundación CNIC- Carlos III, a través de una Beca de Estudios Iniciados por Investigadores en la Escuela de Medicina Icahn de AstraZeneca. El estudio PESA está cofinanciado por el CNIC, el Banco Santander, el Instituto de Salud Carlos III y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

Fomentar la salud cardiovascular

El proyecto internacional TANSNIP, impulsado por Valentín Fuster, desarrolla herramientas para mejorar el estilo de vida basadas en la detección mediante técnicas de imagen de la presencia de aterosclerosis en sus estadios iniciales.

Por ejemplo, el estudio PESA-CNIC-Santander busca identificar la presencia de aterosclerosis subclínica mucho antes de que aparezcan los síntomas y comprender así las señales que conducen a su desarrollo y progresión. Inés García-Lunar, cardióloga del CNIC y primera autora de este trabajo, ha explicado que trabajan con colaboradores de Ámsterdam UMC y con los servicios médicos del Banco Santander. “Diseñamos un programa de 12 sesiones motivacionales distribuidas a lo largo de 3 años. Una psicóloga experta facilitaba a los participantes las herramientas para introducir los cambios cardiosaludables en su estilo de vida. Además, se les entregaba una pulsera de actividad física para registrar el número de pasos al día, y una mesa que permite alternar el tiempo trabajando sentado y de pie para disminuir el sedentarismo durante las horas de trabajo”.

Según Borja Ibáñez, director científico del CNIC y cardiólogo del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid, se incluyeron a más de 1.000 participantes del estudio PESA-CNIC-Santander que fueron asignados de forma aleatoria a realizar la intervención durante las horas de trabajo en el Banco Santander o no.

“Las personas que habían seguido la intervención mejoraron su nivel de actividad física y su dieta, redujeron el sedentarismo y como consecuencia, su tensión arterial y su colesterol también disminuyeron”, ha destacado José María Castellano, cardiólogo del CNIC y director científico de la Fundación de Investigación de HM Hospitales.