La industria farmacéutica innovadora y diferentes Comunidades Autónomas consideran que una colaboración público-privada estrecha y transparente va a ser clave para fomentar la reactivación económica de España. Para ello, coinciden en señalar que es esencial partir de la consideración de inversión cuando se habla de los fondos destinados a salud y no como un gasto. “Cada euro invertido en medicamentos ahorra entre dos y siete en otras prestaciones sanitarias”, ha recordado el presidente de Farmaindustria, Juan López-Belmonte.

Esta es una de las principales conclusiones de la Conferencia de Alto Nivel Sanidad + Innovación: un binomio para la España post-Covid, celebrada en Cáceres. Un encuentro que ha sido organizado por la Junta de Extremadura, la consultora Hiris y Farmaindustria.

El presidente de Farmaindustria, Juan López-Belmonte, ha destacado que “con una estrategia conjunta, se puede aprovechar los fondos europeos de recuperación para apuntalar el liderazgo del país en ensayos clínicos, atraer más inversión internacional y avanzar en un nuevo modelo productivo”.

Agilizar los procesos

Una colaboración público-privada por la que también han apostado los consejeros de Sanidad autonómicos que han participado en la primera mesa de debate: José María Vergeles, de Extremadura; Verónica Casado, de Castilla y León; y Enrique Ruiz Escudero, de Madrid.

En ese contexto, Vergeles ha hablado de la necesidad de mejorar la co-gobernanza actual. Para ello ha propuesto modificar el reglamento del Consejo Interterritorial con el fin de que las decisiones sean vinculantes, e incluyendo a la ciudadanía en la toma de decisiones.

Por su parte Casado y Ruiz-Escudero han destacado la capacidad de adaptabilidad y de rapidez en la toma de decisiones que se ha tenido en la pandemia, al tiempo que insisten en la necesidad de aprovechar el impulso de esta situación para fortalecer el Sistema Nacional de Salud (SNS).

Un aspecto en el que también han coincidido es en la necesidad de que en esa colaboración público-privada se contemple la agilización de los en el acceso a la innovación. A juicio de los consejeros, hay que reorientar la normativa para lograr ser más rápidos a la hora de incorporar a SNS los fármacos y los servicios. “Ser más ágiles para ser más sostenibles”, asegura Vergeles. Casado ha incidido en que esa agilidad tiene que venir acompañada de una equidad en el acceso. “Idear fórmulas que nos permitan compartir riesgo, y garantizar el acceso y la sostenibilidades con unas indicaciones estrictas”.

Líderes en ensayos clínicos

En el ámbito de los ensayos clínicos, López-Belmonte destacó el papel referente que tiene España, siendo el primer país europeo y el cuarto en todo el mundo en el desarrollo de estas investigaciones para buscar soluciones farmacéuticas para el tratamiento de la COVID. Un liderazgo conseguido gracias a la cualificación de los profesionales sanitarios, la solidez del SNS, la sensibilidad de la Administración, la participación de los pacientes y el compromiso de la industria con la I+D.

“Esta posición privilegiada en ensayos clínicos nos da una ventaja competitiva para crear un gran ecosistema de investigación biomédica. Tenemos la oportunidad de atraer inversión internacional en investigación de medicamentos y terapias avanzadas”, ha subrayado.

Recuperar la soberanía de la industria

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, -que ha participado en la inauguración de la jornada- se ha referido a que la ciencia es un elemento esencial de nuestro futuro como elemento aglutinador y está relacionado con la igualdad de oportunidades.

“Europa tiene que recuperar la soberanía industrial que ha ido cediendo poco a poco a los países asiáticos. No puede ser que todo se haga fuera y venga una pandemia y no tengamos de nada”. En ese sentido, señaló que “la industria farmacéutica en España tiene que ser un aliado. Eso nos permitirá recuperar la soberanía industrial para que podamos responder aportando productos esenciales en el ámbito sanitario”.

Por su parte, el economista y fundador de Analistas Financieros Internacionales (AFI), Emilio Ontiveros, argumento que la salud es un sector tractor. “Se trata de un sector que induce y genera efectos multiplicadores sobre el resto de los sectores. Motivo por el que ayuda a aumentar la eficiencia del efecto potenciador de la economía.

Atención Primaria, elemento de cohesión

A su juicio, es necesario priorizar dos factores: el capital humano y el tecnológico. Como elemento de cohesión entre ellos, Ontiveros apuntó a la Atención Primaria. “Eso nos garantizará ser un sector potente y transmitir las externalidades positivas desde la salud al resto de las economías”.

Los consejeros autonómicos presentes también señalaron como punto esencial en el nuevo modelo para la recuperación, apostar por mejorar y reorganizar la Atención Primaria. Y hacerlo tanto desde el punto de vista de la mejora de las condiciones de los profesionales sanitarios como de la digitalización de las infraestructuras.

También aludió a la necesidad de hacer una distribución inteligente de los fondos europeos. Una ayuda que se presenta como una oportunidad para hacer crecer nuestro valor añadido en materia sanitaria. “Invertir en salud es rentable por su efecto multiplicador a medio y largo plazo en otros sectores”, concluyó.