Laura Fonseca. Gijón.- El Colegio de Médicos de Asturias ha creado un tribunal de arbitraje donde se podrán dirimir, sin acudir a los tribunales, los conflictos del sector médico, así como las reclamaciones por daños realizadas por los pacientes. El tribunal, el quinto de este tipo que funciona en España (sus antecesores están en Madrid, Castellón, Vizcaya y Orense) nace con un triple objetivo: por un lado, agilizar la solución de casos, por otro reducir costes y, por último y fundamental, evitar el deterioro de la imagen de los facultativos que suele aparejar el tener que recurrir a los tribunales.

A este organismo podrán recurrir los profesionales sanitarios, principalmente, los facultativos, pero también aquellos pacientes que crean haber sido víctimas de algún fallo en la atención sanitaria recibida.

La constitución del tribunal data del pasado 1 de febrero, cuando sus estatutos recibieron el visto bueno de la Junta Directiva del Colegio de Médicos de Asturias. Sin embargo, su existencia no trascendió hasta ahora. La presidenta de la organización colegial, Carmen Rodríguez Menéndez, afirmó que "se trata de un proyecto muy positivo, sobre todo para conflictos pequeños o propios del sector".

El Tribunal de Arbitraje estará integrado por un representante de los facultativos, así como por otro de la Consejería de Salud del Principado. Formarán también parte del Pleno del Tribunal, máximo órgano de representación, la Real Academia de Medicina, el Sindicato Médico Profesional, el Colegio de Abogados, la Facultad de Medicina, la Escuela de Práctica Jurídica y el Colegio de Procuradores.

El abogado del Colegio de Médicos de Asturias, Javier Álvarez, explicó que la nueva vía de tramitación pretende que las partes no entren en conflicto y que logren alcanzar la conciliación en el plazo de semanas o meses.

Árbitros civiles

Por tratarse de un organismo civil, carecerá de la figura de juez. Podrán ser árbitros de este tribunal médicos o abogados designados a tal efecto por sus respectivos colegios profesionales. Los métodos de actuación son dos: uno basado en el derecho y otro en la equidad (aquello que sea más justo aunque no esté legislado). Las opciones serán escogidas por los interesados. El tribunal, que deberá iniciar el proceso a instancias de una de las partes, puede mediar o arbitrar.

La entrada en funcionamiento de este organismo permitirá resolver los conflictos en un plazo máximo de dos meses, "lo que supondrá una gran mejoría frente a la vía judicial, donde los litigios se demoran años". Eso sí, el laudo emitido por el tribunal tendrá el mismo efecto que el de un fallo judicial y no podrá ser recurrido, por tratarse de una decisión en firme.

En Asturias, las estadísticas indican que cada semana se presentan ante los tribunales asturianos una reclamación por presunta negligencia sanitaria, aunque sólo un 2 por ciento acaban en sentencia.