Juanjo Sánchez, Palma de Mallorca.- El presidente del Colegio de Médicos de Baleares (COMIB), Enrique Sala, ha abogado por un "necesario consenso entre todos los partidos políticos" para abordar el futuro arquitectónico de Son Dureta, el hospital de referencia de Baleares. Hace más de 20 años que se plantea una reforma estructural del complejo hospitalario de Son Dureta, y tras varios proyectos de remodelación frustrados, ahora el Ejecutivo autonómico está a punto de adjudicar las obras de ampliación que supondrá aumentar la superficie útil hospitalaria en más de 120.000 metros cuadrados.

Sin embargo, una obra de tal magnitud está provocando incertidumbre entre los profesionales y el rechazo de los sindicatos y algunos partidos políticos, entre ellos el PP, que promete un centro de nueva planta si consigue el Gobierno de la comunidad. El hecho de que pacientes y enfermos tengan que convivir con las obras de remodelación ha provocado que el COMIB se decante por la opción de construir un hospital de nueva planta, aunque eso suponga la paralización del actual proyecto de remodelación.

En este sentido, el presidente del Colegio balear considera imperioso que los representantes políticos de las Islas "se sienten a hablar sinceramente" sobre el futuro del centro hospitalario, "teniendo en cuenta como premisa básica los perjuicios que para el paciente pueden tener unas obras de ampliación tan importantes", ha precisado el doctor Sala.

Enrique Sala teme que las obras con las que deberán convivir más de cinco años tanto pacientes como profesionales sean un foco de patologías añadidas entre los enfermos ingresados, y se pregunta "dónde se van a ubicar los servicios que actualmente presta el edifico materno infantil", que será derribado en primer término como fase previa al inicio de construcción del proyecto de ampliación.