Antonio Morente, Sevilla.- El Colegio de Médicos de Sevilla ha vuelto a denunciar la situación en la que se encuentran los facultativos de cupo y zona de las áreas hospitalarias de Sevilla (Virgen del Rocío, Virgen Macarena y Virgen de Valme), unos 300 profesionales que padecen "arbitrarios cambios de horarios, de sede física" y reducciones en el número de enfermos, de tal manera que atienden sólo a "dos, tres, cuatro o incluso ningún paciente diario" y están buena parte de su jornada de "brazos cruzados". Esta "situación de hostigamiento permanente" tiene también su repercusión económica, ya que la nueva situación incide directamente en su salario, hasta el punto de que "dejan de percibir cantidades que oscilan entre los 400 y los 800 euros al mes".

La institución colegial sevillana critica la "infrautilización de este valiosísimo recurso humano, que es el que más experiencia profesional acumula". Mientras tanto, las consultas de especialistas jerarquizadas "sufren listas de espera de varias semanas y meses, y todo para poder ahorrar unos pocos de euros por facultativo".

El Colegio de Médicos sevillano señala además que la situación se ha agravado después de que este colectivo de profesionales haya rechazado una nueva propuesta de jerarquización de la Administración sanitaria. Esta circunstancia "parece haber disgustado a la dirección del organismo, que se ha aventurado a realizar estas prácticas que, sin duda, están bastante cercanas al "mobbing".

Asimismo, se recuerda que la Administración alega que con la nueva estructura los servicios se prestarán mejor, "pero ignoramos el porqué de esta afirmación, puesto que siempre estamos ante médicos especialistas que prestan sus servicios ambulatoriamente en consultas colindantes". A esto, la institución colegial une que "los derechos de los enfermos han sido, cuando menos, ignorados y conculcados", ya que se les ha cambiado de médico sin su conocimiento, se ha modificado el horario "y de no tener, en general, listas de espera han pasado a demoras de varios meses", por lo que se lamenta que las Autoridades sanitarias han "despreciado" las leyes que recogen la libertad de elección de médicos generales con los que "los enfermos estaban conformes" en la mayoría de los casos.