Vicente Martínez, Valencia.-El presidente del consejo asesor del Colegio de Médicos de Valencia, Carlos Paredes, ha recomendado a la Comunidad Valenciana "no quedarse relegada en cuanto a la investigación de células madre, porque cuenta con buenos profesionales y medios".

Paredes presentó junto con el profesor de Obstetricia y Ginecología y coordinador de la Unidad de Medicina materno-fetal del Instituto Valenciano de la Infertilidad (IVI), Vicente Serra, y el director de investigación de este centro, Carlos Simón, el informe del consejo asesor del Colegio de Médicos sobre las células madre.

El profesor Paredes ha asegurado que el problema de la investigación con este tipo de células es "de tipo ético y legal", por lo que "se debería realizar un cambio en este sentido para que la investigación no se estanque y que España, y la Comunidad Valenciana, tenga que enviar a enfermos en unos años a otros países que sí que hayan avanzado".

La investigación en este terreno necesita, según Simón, "destruir embriones para extraer de ellos células madre, o utilizar embriones no viables para realizar esta misma operación", aunque con este segundo tipo "no hay problemas éticos porque de éstos no pueden surgir seres humanos".

Actualmente, el debate se centra en reformar la legislación de la reproducción asistida para permitir que los embriones congelados que hayan superado los cinco años de almacenamiento, según las leyes españolas, para su utilización en el terreno de la investigación.

La creación de un banco de embriones sobre los que se podría trabajar e investigar en un futuro, señaló el director de investigación del IVI, "sería muy interesante" y ya hay ejemplos de almacenamiento de estos organismos en Gran Bretaña.

"La investigación sobre su utilización está aún muy lejos de dar resultados, y no se podría hablar de un tiempo de nueve años como el de cualquier tipo de Medicina", afirmó, "porque requiere de modificaciones legales y la creación de grupos de investigadores cuyas actividades estén controladas y sean transparentes".

Hay que recordar, según Simón, que las células madre son consideradas como "mágicas" desde que se descubrieron, pues son capaces de "dividirse y de producir más células de forma indefinida", por lo que con ellas se podría "crear tejidos y regenerar zonas dañadas en el organismo".

El director de investigación del IVI ha asegurado que existen tres tipos de células con estas características, las adultas, las fetales y las embrionarias, lo que "abre el futuro a su utilización para reparar tejidos que resultaran afectados por un infarto de miocardio, o por uno cerebral o por procesos de diabetes, entre otros muchos".