Jesús Romano, Cádiz.-Los Colegios de Médicos andaluces están dispuestos a recurrir el decreto que establece el Código Numérico Personal, que servirá para identificar a los profesionales sanitarios que trabajen para la Administración Pública cuando tengan que suscribir documentos oficiales sobre procesos asistenciales y prestaciones sanitarias, en sustitución del número de colegiado, en aquellos casos en los que el facultativo haya optado por la no colegiación.

La norma, aprobada por el Consejo de Gobierno andaluz, supone un avance en la pretensión de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía de liberar de la colegiación a los facultativos que trabajen para la Administración, desarrollando normativamente la Ley de Acompañamiento a los Presupuestos de 2002 (recurrida por el Ejecutivo central ante el Tribunal Constitucional), que contempla esta exención.

"Todos los Colegios andaluces nos hemos mostrado unánime y recurriremos el decreto una vez que salga publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA)", señaló en una entrevista concedida a EL MEDICO INTERACTIVO el presidente de la entidad médica gaditana, Ricardo Miranda, quien explicó que tanto los asesores jurídicos de las ocho instituciones colegiales andaluzas, como el del propio Consejo Andaluz de Colegios de Médicos, están estudiando el caso.

Tras mostrar su "indignación" y denunciar la "falta de delicadeza política" mostrada por la Administración regional al dar luz verde a este decreto, el facultativo lamentó que la Consejería continúe con el desarrollo normativo de la Ley que eximirá de la colegiación a los médicos empleados por la Administración, sin esperar a que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre el recurso interpuesto por el Ejecutivo central contra dicho texto legislativo. Y es que, a su juicio, el nuevo reglamento sobre el Código Numérico Personal "invita a los médicos a no colegiarse".

No obstante, considera que este decreto contradice lo establecido por la Ley Nacional del Medicamento, que "exige que en documentos -como las recetas- aparezca el número de colegiado".

En similares términos se pronunció su homólogo en la institución almeriense, Francisco Ortega, quien calificó la aprobación del reglamento como "un ataque más a la línea de flotación de los Colegios andaluces".

"El consejero (Francisco Vallejo) está empecinado en que las organizaciones colegiales vayan perdiendo su peso y que desaparezcan de la Sociedad Civil", aseveró en declaraciones a este medio Ortega Viñolo, al tiempo que adelantó que "recurriremos esta norma, que no es más que una paradoja más de la Consejería".

En esta misma línea, incidió en que "en Andalucía estamos descubriendo -en lo que política sanitaria se refiere- lo que en otras comunidades sería impensable". No obstante, indicó que mientras que "el consejero pasará, nosotros -los Colegios de Médicos- permaneceremos y seguiremos trabajando en la misma línea y con el mismo empeño".

Por su parte, el presidente de la institución médico-colegial de Granada, Pedro Barranco, dijo que la aprobación del decreto es "un acto de prepotencia del consejero, con el que con contamos para nada", mientras que su homólogo en Córdoba, Jesús Aguirre, afirmó que el Código Numérico Personal es "una vuelta más de tuerca a los Colegios, mientras la Junta de Andalucía sigue haciendo caso omiso del recurso presentado contra la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos".

A este respecto, se mostró convencido de que "a la Administración autonómica le molesta la poca repercusión que ha tenido la libre colegiación en Andalucía", al tiempo que avanzó que "todo lo que tenga que ver con el desarrollo de la Ley recurrida ante el Constitucional lo iremos judicializando".

Por su parte, el presidente del Consejo General de Colegios de Médicos, Guillermo Sierra, se mostró esperanzado de que el TC "se pronuncie pronto", ya que se trata de "un problema importante para la sociedad". "Cuando una democracia es firme, y está lo suficientemente asentada -añadió-, se han de potenciar las organizaciones intermediarias entre el poder político y la sociedad, y, en este caso, parece que falta esa confianza de los representes políticos en la sociedad civil".